martes, mayo 4

CONFIANZA, ¡LA CLAVE DE TU ÉXITO DEPORTIVO!

 


Cada año preparo competidores para diferentes tipos de pruebas: carreras de montaña, asfalto, oposiciones o travesías a nado. Realizamos arduos entrenamientos para estar al nivel físico exigido en la prueba. Preparamos detallada mente las características o peculiaridades de esa competición: entrenamientos en temperaturas frías o muy calurosas, cuestas o ascensiones similares a las que nos vamos a encontrar,  terrenos técnicos similares en busca de que el deportista esté familiarizado con lo que allí se va a encontrar. 
Tras estos entrenamientos "específicos" conseguimos desarrollar unos resultados o rendimiento óptimo con el objetivo de adquirir confianza para el día de la prueba. Pero ocurre que él día de la prueba o incluso algunas jornadas antes, aparecen los miedos, fantasmas, dudas, que comienzan a revolotear por la mente del competidor y en muchas ocasiones juegan tan malas pasadas que: en el mejor de los casos no se consigue el resultado previsto y en el peor puede llegar incluso al abandono de la prueba. 
La confianza en un componente "importantísimo" en el desempeño de competiciones o pruebas y no podemos ni debemos dejarlo de lado. Esta confianza es clave en muchos aspectos de la vida, a la hora de afrontar una entrevista de trabajo, un examen,  sacarte el carnet de conducir. De igual forma en nuestros retos o competiciones puede ser el condicionante principal de nuestro éxito. 
Creo que de forma "magistral" nuestra psicóloga Marisa Richelle nos ha propuesto once pasos a seguir para trabajar nuestra AUTOCONFIANZA, creo que deberíamos tener cada uno de esos pasos escritos en nuestro diario o encima de nuestra mesa de trabajo para revisarlos antes de afrontar cualquier competición o cualquier empresa en nuestra vida. 
Aquí queda este interesante artículo que espero pueda ayudaros a la hora de afrontar cualquier reto y no habla solo del aspecto deportivo. No te olvides de contar con profesionales de la talla de Marisa para guiar tus pasos. Un saludo. 






“Tanto si crees que puedes como que no, estás en lo cierto”

-Henry Ford

La autoconfianza es la interpretación que haces de ti mismo frente a ciertas áreas de tu vida y, como no, también tiene mucho impacto en cómo te ves como deportista. En base a tus experiencias pasadas, a los comentarios de los demás y a la comparación con otros, uno se construye una imagen propia y actúa en consecuencia. En resumidas cuentas, te estás etiquetando de manera inconsciente, limitando tu potencial, apoyándote en los elementos externos  y descentrándote del momento presente.

Sé abierto respecto a tus posibilidades.


Sin embargo, hay buenas noticias: la confianza se entrena.

Es como otro músculo y necesita trabajo y paciencia para desarrollarse.

¿Cómo? Lo ideal es que la confianza sea una variable estable, controlable por uno mismo. Si buscas en el exterior pruebas de tu valía, puede que te estrelles: el exterior es cambiante y apenas tenemos control sobre él.

Has de encontrar un equilibrio entre el refuerzo externo y el interno.  Si logras ser consciente de tus pensamientos, emociones y acciones, desarrollarás tu autoconfianza de una manera más efectiva.


Equilibra lo intrínseco y extrínseco, lo segundo no lo puedes controlar.




Dimensiones de la Confianza

La autoconfianza en el deporte se ayuda de la consecución, aprendizaje  y el logro de  ciertas aptitudes. Éstas son:

-Condición física y entrenamiento: los entrenamientos ayudan a mejorar tu forma física, pero también demuestran los resultados de la disciplina y la constancia. Enseñan que lo que al principio creías imposible no lo es. Eso  te dota de una increíble confianza para seguir superándote, tanto física como mentalmente.


El entreno mejora el físico… y la mente.


-Habilidades Psicológicas: para superar los entrenamientos, inconscientemente, has tenido que apoyarte en recursos mentales  que tienes: ya sea  tu diálogo reforzador, tu  “obsesión” para superarte, o tu concentración plena en el momento. De manera innata, los deportistas,  acuden a una técnica para disasociarse del dolor  y del sufrimiento para  seguir adelante. También hay que reconocer que el entrenador y los compañeros aportan un gran valor a tu rendimiento, pero has de saber verlo y reconocerlo, sé humilde. El exterior puede ayudar a superarte.  Todo depende de cómo interpretas esa información del exterior.


Sé permeable a la ayuda exterior.


-Adaptibilidad: no es lo mismo un entrenamiento que una competición, por eso es necesario adaptarse a cada situación, realizar ciertos cambios de pensamiento, manejar bien la autorregulación fisiológica y  apoyarse  en las habilidades resilientes. Si haces un trabajo de mentalización para las distintas situaciones, cada vez más te encontrarás más cómodo y adquirirás esa  confianza de “Puedo y lo haré”.


Cuanto más entrenes la psique, más fácil será.


 -Aprendizaje: el deporte es aprendizaje. Domina las técnicas y las estrategias que cada deporte  engloba y,  a medida que  aprendas, obtendrás mayor nivel de ejecución. Con ello obtendrás una seguridad que te fortalecerá como persona a la hora de gestionar emocional y cognitivamente situaciones deportivas de cualquier índole. Las oportunidades para aprender son diversas: con la ayuda de tu entrenador, a través del contacto con tus compañeros o incluso utilizando la visualización de videos.


Cuanto más técnicas aprendes, más confianza.


Esto es una descripción básica del concepto de autoconfianza y  las variables que ayudan o perjudican en el rendimiento deportivo. Date cuenta que, en tu día a día y a través de tus acciones, ya estás construyendo tu autoconfianza. NO desprecies tus esfuerzos y logros conseguidos hasta el momento, ¡Valóralos!


Valora lo conseguido.




Cómo trabajar la autoconfianza

Ahora que sabéis  las dimensiones de la confianza, incidamos en cómo podemos ayudar nuestra confianza frente a un entrenamiento, una competición, una oposición o incluso una entrevista de trabajo…

Pasos a seguir:


1.   Háblate en términos positivos, reforzadores: se trata de que te digas palabras que te ayuden  a confiar en ti. El lenguaje es determinante e influye  en nuestro estado emocional.  Si tienes pensamientos de duda del tipo: “no sé cómo me saldrá, no es mi mejor momento…”,  lo normal es que termines sintiéndote pequeño. Puedes elegir cómo te hablas, dirige tu atención  en la tarea y sé amable contigo mismo.


Acalla tu voz negativa. 


2.   Trabaja la visión de ti mismo: diariamente visualiza tu mejor versión, logrando tus objetivos, utilizando todos tus sentidos, y vive ese  momento. Reprográmate, ancla esa imagen con un gesto y, en la situación que necesites ese recordatorio, utiliza el gesto que has anclado, revívelo y actúa como te lo has imaginado. 


Crea una “imagen chute” y úsala en caso de emergencia.


3.   No te compares: nadie es más, ni menos que tú. Céntrate en el momento presente, en ti, en tus capacidades, tus fortalezas y en tu momento. Recuerda: has trabajado duro para llegar donde estás. 


No te compares. 


4.  Fuera las expectativas: céntrate en el momento presente, ya que es lo único que tienes. Concéntrate en la pisada, la respiración, el ambiente, el paisaje, los compañeros, las piedras, tus piernas y en la brazada. Disfruta. 


Sin expectativas. 


5.    Aprende de los fracasos: puede que no te salga a la primera, pero no por ello quiere decir que hayas fracasado. Quizás tan sólo haya que encontrar otra perspectiva al problema y probar de nuevo. Una y otra vez, hasta que encuentres la solución. En el proceso, prohibido autosabotearse, no ayuda a la solución.


Persiste. 


6.    La única aprobación necesaria es la tuya, pero claro… tampoco seas muy exigente ni perfeccionista contigo mismo. Un poco de compasión, por favor.


No te fustigues. 


7.  Tus pensamientos no son siempre ciertos. No escuches lo negativo, desvía esos  pensamientos que son inútiles para ti y céntrate en el aquí y ahora.


Cuestiona tus pensamientos negativos. 


8.   Plantéate objetivos que puedas alcanzar, sé flexible y vuelve a intentarlo. Recuerda el Método SMART: objetivos, específicos, medibles, alcanzables,  relevantes y temporales. Concéntrate en los pasos pequeños, ya que  en cada paso que logres te dará más confianza. 


                                Objetivos sensatos.      

       

9.    Trabaja sobre la memoria de tus éxitos: busca esos momentos donde te has sentido fuerte, en el FLOW. A veces nos enfocamos tanto en todo lo que no tenemos o lo que no conseguimos, que nos olvidamos en esos éxitos ya logrados y en nuestras fortalezas. 


   Recuerda tus éxitos. 


10. Haz atribuciones internas sobre lo que vas logrando: tus esfuerzos, tu disciplina, tu constancia, tu motivación... Esas son las atribuciones internas, lo que aportas tú en tu crecimiento deportivo y personal.


Recompensa tus éxitos.


 

11. Acepta lo que no se puede cambiar y esfuérzate con lo que sí: aceptar no significa resignarse, al contrario. Al aceptar las cosas como vengan, tomamos responsabilidades de  aquello que sí depende de nosotros.


Focalízate en lo alcanzable.






No dudéis en contactar con esta gran profesional y por supuesto estaremos muy atentos  esperando las siguientes propuestas de Marisa. Aquí os dejo sus datos de contacto para todos los que queráis poneros en contacto con ella. Un saludo. 

Consulta Presencial y Online. Teléfono: 626461756; email:hola@marisarichelle.com    /marisa.richelle.psicologa@gmail.com; www.marisarichelle.com



1 comentario:

" Listerine" dijo...

Nuevamente gracias por estos consejos
Proyecto " la mejor versión de tí mismo" empieza aquí