REFUGIO ESTOS DESDE APARCAMIENTO DE ESTOS, REGRESO POR IBONET DE BATISIELLES
El Parque Natural Posets-Maladeta fue creado mediante la Ley 3/1994, de 23 de junio, con el objetivo de proteger sus valores naturales, paisajísticos y geomorfológicos. Posteriormente, la legislación de espacios naturales de Aragón lo reclasificó y consolidó como Parque Natural. Su territorio engloba los macizos de Posets y Aneto-Maladeta y varios de los grandes valles glaciares de este sector pirenaico, entre ellos Estós, Eriste, Vallibierna y Benasque. Es un territorio marcado por la acción de los antiguos glaciares, que fueron excavando los valles y dejando como resultado circos, morrenas, ibones y grandes paredes graníticas.
En este entorno encontramos Benasque, una de las localidades más importantes del Pirineo aragonés y el principal núcleo del valle. Su historia está estrechamente relacionada con la ganadería, la agricultura de montaña y, durante las últimas décadas, con el turismo de naturaleza y los deportes de montaña. Desde aquí se accede a algunos de los itinerarios más clásicos del Pirineo central, convirtiendo el valle en una de las principales puertas de entrada al macizo de la Maladeta y al sector del Posets.
El valle de Estós se abre al noroeste de Benasque y está recorrido por el río del mismo nombre, que recoge las aguas procedentes de barrancos, ibones y neveros de las grandes montañas que lo rodean. A ambos lados del valle encontramos bosques de pino negro, abeto y haya, junto a praderas de montaña y antiguas zonas de pastoreo. Es precisamente esta combinación de bosque, agua, praderas y grandes cumbres la que convierte el recorrido en uno de los más agradables de todo el entorno de Benasque.
El objetivo principal de nuestra ruta es el Refugio de Estós, situado a unos 1.890 metros de altitud y propiedad de la Federación Aragonesa de Montañismo. Desde este punto haremos la subida a cimas como los picos Guías o Clarabides.
Nuestra propuesta comienza en el aparcamiento de Estós y asciende siguiendo las marcas del GR-11 por el fondo del valle. La primera parte del recorrido resulta especialmente cómoda, ya que avanzamos por una pista ancha y en buen estado, remontando poco a poco el curso del río Estós y pasando junto a antiguas cabañas y praderas de montaña.
El primer refugio de Estós fue inaugurado en julio de 1949, promovido por la Federación Española de Montaña. Se levantó sobre una antigua zona utilizada tradicionalmente como refugio de pastores y se convirtió rápidamente en una instalación estratégica para los montañeros que se adentraban en este sector del Pirineo. Sin embargo, el 4 de octubre de 1979 un incendio destruyó completamente el edificio. A comienzos de los años ochenta se inició la construcción de una nueva instalación y el refugio actual fue inaugurado oficialmente el 15 de noviembre de 1987.
Desde Estós parten algunas de las grandes rutas de alta montaña del sector, entre ellas los itinerarios hacia los picos de Clarabide, Gías, Gourgs-Blancs, Perdiguero o Posets, además de formar parte del recorrido de la conocida Travesía de los Tres Refugios del Posets. El propio refugio se encuentra integrado en el trazado del GR-11, la gran ruta transpirenaica que atraviesa los Pirineos desde el Cantábrico hasta el Mediterráneo.
Durante la subida iremos encontrando algunos de los rincones más conocidos del valle, como la Cabaña de Santa Ana, la Fuente de Coronas, las Gorgas Galantes o la Cabaña del Tormo, mientras las grandes montañas van cerrando progresivamente el horizonte. Finalmente, la pista deja paso a un sendero que nos conduce hasta el refugio.
Después de disfrutar del entorno del refugio iniciamos el regreso por un itinerario diferente, buscando el Ibonet de Batisielles. Aquí cambia completamente el carácter del recorrido: abandonamos la pista del GR y nos adentramos en un precioso hayedo, donde el sendero gana protagonismo y el paisaje se vuelve mucho más boscoso y recogido. El camino atraviesa un entorno de gran belleza hasta alcanzar el pequeño Ibonet de Batisielles, uno de los rincones más fotogénicos de este sector del Pirineo.
En conjunto estamos ante una ruta sencilla, agradable y muy completa, especialmente si buscamos disfrutar del paisaje sin afrontar dificultades técnicas. La subida por el GR-11 es cómoda y progresiva, mientras que el regreso nos permite conocer otro de los grandes atractivos del valle: sus bosques y sus pequeños lagos de origen glaciar.
Una ruta que podemos realizarla de forma individual cómo un trekk de una mañana o cómo en nuestro caso para dormir en el refugio y hacer la subida a algún tres mil de la zona.
Recordar: Importante estar en forma y la subida en invierno podría estar con nieve.
TIPO DE RECORRIDO: Semi-circular.
DISTANCIA: 18.8 km
ORIENTACIÓN: La ruta es bastante evidente. Está marcada cómo gr 11 y gr 11.2. Pero siempre es bueno llevar gps.
TIPO DE VÍA: pista y sendero.
ÉPOCA APROPIADA: Ruta otoñal. Se puede hacer todo el año.
EQUIPO NECESARIO: Material de senderismo: zapatillas de senderismo, ropa transpirable, gorra y gafas de sol. Bastones de caminante también son recomendables. Agua. Algo de comida para reponer las fuerzas. Complementar la información pinchando en el enlace.
Vamos a seguir las marcas del GR-11, que atraviesa todo este valle.
Salimos del parking y, a los pocos minutos, encontramos un cartel con las marcas del GR-11 que nos indica el refugio de Estós, situado a unos 8,3 kilómetros y con un tiempo estimado de 2 horas y 45 minutos.
Comenzamos ascendiendo por unas escaleras y, poco después, entramos en una pista cómoda que discurre paralela al río Estós.
Este primer tramo es un paseo realmente agradable, rodeado de abundante vegetación y con el sonido constante del río acompañándonos durante la subida. Poco a poco, al fondo comienzan a aparecer las grandes cumbres del Pirineo, muchas de ellas superando los 3.000 metros.
Continuamos ascendiendo cómodamente hasta que el camino comienza a ganar algo más de pendiente. Durante el recorrido pasaremos junto a la cabaña de Santa Ana, desde donde seguimos avanzando por el valle.
Continuamos ascendiendo y pasamos junto a la fuente de Coronas, que en el mes de septiembre encontramos con bastante caudal.
Seguimos avanzando por el valle hasta llegar a un cruce.
Aquí tomaremos la senda de la derecha, siguiendo las indicaciones hacia el refugio de Estós. El cartel nos marca aproximadamente 3,1 kilómetros y unos 55 minutos hasta nuestro objetivo, pasando por la cabaña del Tormo.
A los pocos metros encontramos otro cruce. A la derecha tenemos la opción de acercarnos a un mirador y nosotros continuamos hacia la izquierda, siguiendo las indicaciones hacia la cabaña del Tormo.
Poco después pasaremos por un pequeño sendero situado junto a las cascadas del río, para volver a enlazar posteriormente con la pista que nos conduce hacia la majada del Tormo.
Esta zona está llena de ganado y resulta especialmente agradable, con las grandes montañas cerrando el valle al fondo. Llevamos aproximadamente una hora y veinticinco minutos de recorrido y llegamos a la cabaña del Tormo. Hemos subido a buen ritmo y la ascensión está resultando bastante cómoda.
Después de superar la cabaña del Tormo tomamos un sendero que va alternando pequeñas subidas con tramos más cómodos. El camino continúa ascendiendo progresivamente hasta alcanzar el refugio de Estós. Es un sendero cómodo y agradable, y las pendientes se hacen bastante llevaderas.
Finalmente, después de aproximadamente dos horas y cincuenta minutos de recorrido, llegamos al refugio de Estós, donde damos por finalizada la subida.
REFUGIO ESTOS - IBONET - APARCAMIENTO 2:30 HORAS.
Para realizar la vuelta hacia el parking hemos elegido una alternativa diferente, regresando por el Ibonet de Batisielles. Comenzamos descendiendo por el mismo camino por el que hemos realizado la subida hasta llegar nuevamente al cruce.
En este punto tomaremos el camino de la derecha para cruzar hacia la otra vertiente.
Seguimos las marcas del GR y encontramos la indicación hacia Batisielles, con un tiempo aproximado de entre una hora y media y dos horas. Continuamos hasta llegar al río, que tendremos que cruzar.
A partir de aquí afrontamos un pequeño tramo de subida. La estampa comienza a adquirir un aspecto completamente otoñal y el paisaje es espectacular.
Una vez cruzado el río vamos ganando altura por un bonito bosque hasta llegar a una zona de campas donde encontramos bastante ganado.
Desde este punto tenemos además una preciosa perspectiva del refugio de Estós y de las montañas que rodean el valle.
Entramos en calor con esta pequeña subida y continuamos después nuestro recorrido por la parte alta del valle.
El recorrido está perfectamente señalizado. Una vez superado el tramo de subida más fuerte, el camino resulta bastante cómodo y va alternando pequeñas pendientes con zonas prácticamente llanas.
Llegaremos a un cruce que aparece marcado en el mapa y donde existe la posibilidad de realizar una variante de descenso. Sin embargo, el sendero no está claramente definido sobre el terreno, por lo que nosotros decidimos continuar hasta el Ibonet de Batisielles.
Después de aproximadamente una hora y media llegamos al Ibonet de Batisielles.
Aquí encontramos una pequeña cabaña que puede servir como refugio y lugar de pernocta, aunque sus dimensiones son reducidas y ofrece un abrigo bastante básico.
El Ibonet se encuentra en un lugar espectacular, rodeado de grandes montañas y con unas magníficas vistas hacia las paredes del Pico de Espadas y los Gemelos.
Aprovechamos para hacer las fotografías pertinentes y continuamos nuestro camino.
Desde aquí tomamos dirección hacia la cabaña de Santa Ana, comenzando un descenso por un frondoso bosque de hayas.
El sendero resulta muy cómodo y vamos perdiendo altura progresivamente hasta enlazar nuevamente con el recorrido que habíamos realizado durante la subida.
Después de aproximadamente una hora y cuarenta minutos llegamos al cruce con la pista.
Desde aquí solamente nos queda continuar descendiendo por la pista hasta alcanzar nuevamente el parking de Estós.
Todo este tramo es cómodo y agradable.
La bajada por el bosque de hayas resulta especialmente bonita y, si tenemos la suerte de encontrar el paisaje en otoño, el colorido del bosque convierte este último tramo en uno de los más atractivos de toda la ruta.
Finalmente, después del último tramo en el que pasamos junto a la central, nos desviamos a la derecha para bajar hasta el aparcamiento donde hemos dejado el coche.







































