SILLA Y GEODÉSICO DEL CID DESDE CASETA DEL GUARDA, PR CV 36
La Sierra del Cid alcanza su máxima altura en el Pico del Cid, con 1.104 metros, una cumbre fácilmente reconocible desde buena parte de la provincia por su perfil abrupto. Muy cerca se encuentra la Silla del Cid, una formación rocosa característica cuyo nombre hace referencia a la forma de silla o asiento que dibuja el relieve. La tradición popular también vincula su nombre al legendario caballero medieval Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, aunque no existe constancia histórica directa de su paso por estas montañas. En cualquier caso, la toponimia refleja la importancia simbólica que ha tenido esta sierra para las poblaciones cercanas.
A los pies de la sierra se encuentran las ciudades de Elda y Petrer, dos localidades muy ligadas entre sí tanto geográfica como históricamente. Ambas forman uno de los principales núcleos industriales del interior alicantino y han desarrollado tradicionalmente su economía en torno a la industria del calzado, un sector que ha dado fama internacional a la zona y que sigue siendo uno de los motores económicos del territorio. Además de su actividad industrial, estas poblaciones conservan un interesante patrimonio histórico, con castillos medievales, barrios antiguos y una intensa vida cultural.
El entorno natural de esta montaña forma parte del Paisaje Protegido de la Sierra del Cid y el Maigmó, declarado en 2007 para preservar el valor paisajístico, geológico y ecológico de estas sierras. Este espacio protegido abarca varias alineaciones montañosas del interior alicantino y destaca por sus pinares de pino carrasco, matorral mediterráneo y una fauna adaptada al clima seco y soleado de la región, donde no es raro observar aves rapaces planeando sobre las crestas y barrancos.
La ruta que asciende hasta la Silla del Cid y el vértice geodésico desde la Casa del Guarda es un itinerario bien marcado y accesible, sin grandes complicaciones técnicas. Se trata de una subida progresiva que permite disfrutar del paisaje mientras se gana altura hasta alcanzar la cima. Desde lo alto, las vistas se abren ampliamente hacia las comarcas del Vinalopó y l’Alacantí, ofreciendo una panorámica espectacular del interior de Alicante, donde las montañas y los valles se suceden hasta perderse en el horizonte. Un recorrido ideal para conocer una de las montañas más representativas de la provincia y disfrutar de un entorno natural muy cercano a las principales poblaciones de la zona.
Recuerda: Esta es una zona muy popular por senderista. No hay mucho aparcamiento en la parte alta.










































