MIRAFLORES DE LA SIERRA A PUERTO DE NAVACERRADA, CUERDA LARGA
Miraflores de la Sierra, punto de partida de nuestra ruta, es uno de los pueblos con más tradición montañera de la sierra madrileña. Situado a los pies de la Cuerda Larga y rodeado de extensos pinares y robledales, ha servido durante siglos como puerta de acceso a los pastos de altura y a los principales pasos de montaña del macizo. Su privilegiada ubicación lo convierte en uno de los mejores balcones naturales hacia las grandes cumbres de Guadarrama.
La Cuerda Larga recibe este nombre por la prolongada alineación montañosa que se extiende entre los puertos de la Morcuera y Navacerrada, manteniendo durante kilómetros una altitud superior a los 2.000 metros. Constituye uno de los cordales más elevados y característicos de toda la Sierra de Guadarrama, separando al norte el valle del Lozoya y al sur espacios tan conocidos como La Pedriza y la cuenca alta del Manzanares. El punto culminante de esta alineación es Cabeza de Hierro Mayor (2.383 m), la segunda cumbre más alta de la Comunidad de Madrid tras Peñalara.
A lo largo de la travesía iremos enlazando algunas de las cimas más conocidas de la sierra, entre ellas La Najarra, Bailanderos, Asómate de Hoyos, Cabeza de Hierro Menor, Cabeza de Hierro Mayor, Valdemartín y la popular Bola del Mundo o Alto de las Guarramillas, una montaña fácilmente reconocible por las grandes antenas que coronan su cima. Durante todo el recorrido disfrutaremos de amplias vistas hacia el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, el valle del Lozoya, La Pedriza y numerosas cumbres del Sistema Central.
En cuanto a la ruta, nos encontramos ante un itinerario largo y físicamente exigente. Los aproximadamente 29 kilómetros de recorrido y un desnivel positivo cercano a los 1.900 metros acumulados convierten esta actividad en una auténtica prueba de resistencia que requiere una buena preparación física y experiencia en rutas de larga duración. A pesar de ello, el nivel técnico es moderado, ya que no encontraremos pasos complicados ni zonas expuestas de especial dificultad; la exigencia radica principalmente en la distancia, los continuos ascensos y descensos y el tiempo necesario para completar la travesía.
Otro aspecto importante a tener en cuenta es la época del año. Gran parte del recorrido transcurre por zonas abiertas y desprovistas de sombra, por lo que durante los meses de verano el calor puede convertirse en un factor muy exigente. Por ello, resulta recomendable evitar los días más calurosos y afrontar la ruta en primavera, otoño o incluso invierno, siempre que las condiciones meteorológicas sean favorables y se disponga del material adecuado. Otro condicionante importante lo tenemos en que no hay fuentes por el camino (al menos, que yo conozca) la necesidad de llevar suficiente agua para toda la jornada suma un peso importante al esfuerzo físico. Nosotros llevamos 3 litros cada uno y tuvimos mucha suerte ya que la temperatura ambiental no fue muy elevada.
En definitiva, esta travesía por la Cuerda Larga es una de esas rutas imprescindibles para cualquier amante de la montaña. Una jornada de alta montaña sin grandes complicaciones técnicas, pero con la dureza suficiente para exigir respeto, esfuerzo y planificación, recompensando al senderista con algunos de los mejores paisajes que ofrece toda la Sierra de Guadarrama.
Recuerda: Recuerda buscar el momento del año más adecuado, en invierno puede contener nieve y en verano hacer mucho calor. Ajusta el sentido según tu nivel físico.






























