jueves, septiembre 24

RUTA QUIJOTESCA, CUEVA DE MONTESINOS, ERMITA DE SAN PEDRO Y CASTILLO DE ROCHAFRIAY LAGUNA SAN PEDRO, TINAJA Y CONCEJA

7:37 a. m. 0

Nos desplazamos hasta el Campo de Montiel, una comarca histórica situada entre las provincias de Albacete y Ciudad Real y profundamente vinculada a la obra de Miguel de Cervantes. En este paisaje manchego, de suaves relieves, campos de cultivo, encinares y abundantes surgencias de agua, se encuentra Ossa de Montiel, la única población del Campo de Montiel perteneciente a la provincia de Albacete. Su territorio conserva huellas de diferentes épocas históricas, desde asentamientos prehistóricos e ibéricos hasta la presencia romana, musulmana y posteriormente cristiana, cuando estas tierras quedaron vinculadas durante siglos a la Orden de Santiago.

Pero si hay algo que hace especialmente singular a Ossa de Montiel es su relación con Don Quijote de la Mancha. En sus alrededores encontramos algunos de los escenarios más reconocibles de la segunda parte de la novela, entre ellos la Cueva de Montesinos, el Castillo de Rochafrida y las lagunas que Cervantes incorporó al universo mágico de su protagonista.

La Cueva de Montesinos es, sin duda, el gran protagonista literario de esta ruta. Cervantes sitúa aquí los capítulos XXII y XXIII de la segunda parte del Quijote, publicados en 1615. En el primero, Don Quijote decide adentrarse en la famosa cavidad acompañado por Sancho Panza y el primo que les sirve de guía. Para ello se hace descender mediante una cuerda al interior de la cueva.

En el capítulo XXIII, Don Quijote relata lo que asegura haber visto durante su estancia en el interior: un mundo fantástico poblado por personajes procedentes de los antiguos romances caballerescos. Allí aparecen Montesinos, Durandarte, Belerma y el mago Merlín, además de la leyenda de Ruidera y sus hijas, cuya transformación mágica explica, dentro del relato cervantino, el origen de las famosas lagunas. El caballero asegura haber permanecido allí durante tres días, aunque Sancho y el primo apenas lo tuvieron fuera de su vista durante un corto espacio de tiempo.

Más allá de su importancia literaria, la cueva posee también un notable interés natural y arqueológico. Se trata de una cavidad kárstica formada por la acción del agua sobre la roca caliza, en cuyo entorno existen evidencias de ocupación desde la Edad del Bronce y restos relacionados con diferentes periodos históricos.

Muy cerca encontramos la Ermita de San Pedro, situada en un paraje que durante siglos ha estado relacionado con el culto y la presencia humana. La ermita aparece ya vinculada a este lugar en las antiguas Relaciones de Felipe II y constituye además el punto de partida de diferentes senderos que recorren este sector del Parque Natural. Desde aquí parten tanto la senda hacia la Cueva de Montesinos como la que conduce al Castillo de Rochafrida.

El siguiente protagonista es el Castillo de Rochafrida, una antigua fortificación situada sobre un promontorio rocoso y relacionada con las leyendas y romances medievales de la zona. Su origen se sitúa en época musulmana, en torno al siglo XII, y posteriormente pasó a manos cristianas tras la conquista del territorio y la incorporación a la Orden de Santiago. Hoy apenas quedan restos de la antigua fortaleza, pero su importancia histórica y, sobre todo, literaria permanece intacta.

Rochafrida está además ligado a los antiguos romances de Rosaflorida y Fontefrida, protagonizados por Rosaflorida y el noble Montesinos. Estas historias medievales forman parte del mismo imaginario legendario que posteriormente Cervantes incorporaría a la aventura de Don Quijote en la Cueva de Montesinos, creando un curioso vínculo entre la tradición oral medieval y la literatura del Siglo de Oro.

Dejamos atrás las ruinas del castillo para adentrarnos en uno de los paisajes naturales más singulares de Castilla-La Mancha: el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera. El conjunto está formado por una sucesión de lagunas comunicadas mediante arroyos y cascadas y separadas por barreras tobáceas, formadas por la precipitación del carbonato cálcico que transportan las aguas subterráneas. El resultado es un paisaje de gran riqueza geológica y paisajística, donde el agua aparece como el auténtico elemento vertebrador del territorio.

En nuestro recorrido pasaremos junto a algunas de las lagunas situadas en el entorno de Ossa de Montiel: San Pedro, Tinaja, Tomilla y Conceja. Son precisamente las lagunas que aparecen en la oficial Senda del Pie de Enmedio, un itinerario de baja dificultad que permite disfrutar de este sector del parque combinando valores geológicos, vegetación, fauna y paisaje.

Estamos, por tanto, ante una ruta que va mucho más allá del simple senderismo. A lo largo del recorrido iremos enlazando paisajes manchegos, antiguas ermitas, restos de fortalezas medievales, leyendas, literatura cervantina y las aguas de las Lagunas de Ruidera. Una auténtica ruta quijotesca en la que resulta fácil imaginar al ingenioso hidalgo recorriendo estos mismos caminos en busca de nuevas aventuras.

El recorrido que proponemos es sencillo y apto para todos los públicos, sin dificultades técnicas destacables. Combina caminos, sendas y tramos próximos a las lagunas, permitiendo disfrutar tranquilamente de cada uno de los lugares que vamos encontrando.

Un itinerario perfecto para conocer uno de los rincones más literarios de Castilla-La Mancha y descubrir cómo, en este pequeño rincón del Campo de Montiel, historia, leyenda, naturaleza y literatura forman parte de un mismo paisaje.


Recuerda: En verano no te olvides de llevar bañador para darte un buen baño y hacer la ruta a primera hora de la mañana o última de la tarde. No hay muchas sombras. 

FICHA TÉCNICA:

FECHA: 15-09-2026
MODALIDAD: Senderismo
TIPO DE RECORRIDO: Circular.
DISTANCIA: 11.9 km
DURACIÓN: Tiempo Total: 03:00 horas. Tiempo en Movimiento: 02:40 horas.
DIFICULTAD IBP INDEX: 37  ➕ INFO 👈
DIFICULTAD FÍSICA: Media-Baja. Distancia y desnivel llevaderos.
DIFICULTAD TÉCNICA: Media-Baja. No hay pasos técnicos.
ORIENTACIÓN: La ruta no está señalizada como la presentamos. Combina la ruta del pie de en medio y la de la Ossa. Siempre es recomendable llevar GPS. 
TIPO DE VÍA: Pista ancha asfaltada, senda, asfalto.
ÉPOCA APROPIADA: Todo el año. En verano evitar las horas principales del día.
EQUIPO NECESARIO: Material de senderismo: zapatillas de senderismo, ropa transpirable, gorra y gafas de sol. Bastones de caminante también son recomendables. Agua. Algo de comida para reponer las fuerzas. Complementar la información pinchando en el enlace.


DESNIVEL:

INICIALALTURA MÁXIMADESNIVEL +DESNIVEL -
830 MSM 🚘922 MSM ⬆240 M. ⬈253 M. ⬊

DESCARGAS:

FOTOS     INICIO RUTA    RUTA WIKILOC

INICIO DE LA RUTA:


Para llegar a este punto tenemos la opción de salir de Ossa de Montiel o como en nuestro caso desde Ruidera, nosotros hemos tomado la carretera que bordea las lagunas, hasta enlazar con la Ab 612, llegaremos a un cruce señalizado con la la ab611 hasta que dejamos el coche el uno de los dos aparcamientos que dan acceso a la cueva. Nosotros hemos dejamos el coche junto al monumento de Sancho Panza y don Quijote. Unos metros más hacia bajo encontramos otro aparcamiento. Esta zona suele ser muy popular ya que hay muchas empresas que hacen la visita turística a la cueva.

CRÓNICA: 

Ciertamente es sorprendente que después de tantos años haciendo senderismo todavía no hemos visitado las Lagunas de Ruidera, un paraje espectacular lleno de rincones muy interesantes. Dos rutas variadas con el objetivo de visitar el mayor número posible de lagunas y complementar con esta magnífica ruta quijotesca. Buena gastronomía, rutas sencillas sin complicación, tan solo disfrutar de cada paisaje y de un atardecer precioso. Los Moskys en estado puro. 


DE LA CUEVA DE LOS MONTESINOS A LA LAGUNA DE SAN PEDRO


Vamos a realizar una ruta que nos llevará hasta la Cueva de Montesinos y, posteriormente, descenderemos hacia las lagunas para terminar visitando los restos del Castillo de Rochafrida.

Dejamos el coche en el aparcamiento situado junto a la Cueva de Montesinos, donde comienza nuestro recorrido. Junto a una pequeña caseta encontramos el inicio del sendero que permite acceder a la cueva. Desde aquí comenzamos a caminar en descenso por un sendero bien definido en dirección a la Cueva de Montesinos.

Para visitar la cueva existen varias empresas que organizan recorridos guiados y es necesario realizar una reserva previa.

Nosotros hemos contratado un pack que combina la visita en kayak con la visita a la Quebrada y a la Cueva de Montesinos. Existen diferentes empresas que ofrecen estas actividades, por lo que cada uno puede buscar la opción que mejor se adapte a sus preferencias.

Continuamos descendiendo por el sendero hasta llegar a la entrada de la cueva.

La Cueva de Montesinos es una cavidad de origen kárstico formada por la disolución de la roca caliza debido a la acción del agua. En su interior discurre un pequeño curso de agua y se pueden observar las características propias de este tipo de cavidades.

Pero, por encima de todo, la importancia de esta cueva está relacionada con la literatura. Miguel de Cervantes la convirtió en uno de los escenarios más conocidos de Don Quijote de la Mancha. En la segunda parte de la obra, Don Quijote entra en la cueva y vive allí una de las experiencias más fantásticas de toda la novela.

Por este motivo, la Cueva de Montesinos se ha convertido en uno de los principales lugares de la llamada Ruta del Quijote en este entorno de Ossa de Montiel.

La cueva se puede visitar, pero es necesario hacerlo mediante una visita organizada. Hay varias empresas que se encargan de estas visitas. Nosotros recomendamos consultar la opción de la Oficina de Información y Turismo de Ruidera, ya que nos pareció una alternativa más económica y la guía que nos acompañó demostró tener un gran conocimiento tanto de la cueva como de la obra de Cervantes.

Desde aquí continuamos el descenso en dirección a la ermita que encontramos próxima a la laguna.

Según nos comentaron en la Oficina de Turismo, este recorrido forma parte de una ruta relacionada con el itinerario cervantino y las referencias al Quijote. Nosotros lo estamos realizando por libre, pero es interesante buscar información sobre estas rutas, ya que suelen organizarse recorridos guiados aproximadamente una vez al mes.


DESCENSO HACIA LA LAGUNA DE SAN PEDRO


Conforme vamos descendiendo, la vegetación va tomando protagonismo. Aparecen carrascas y algunas zonas de pinar y, al fondo, ya podemos distinguir la laguna que será uno de los objetivos de nuestra jornada.

Después de unos 800 metros llegaremos al Mirador de Ossa de Montiel, un lugar especialmente interesante para disfrutar de las vistas y del cielo nocturno. Está señalizado como la parada número 3 de la Senda de la Cueva de Montesinos.

Continuamos descendiendo y llegamos a un cruce situado junto a una casa. El camino no está señalizado de forma evidente, por lo que debemos estar atentos. Tomaremos el desvío hacia la izquierda, en descenso, en dirección a la ermita de San Pedro. Desde ahí continuaremos hacia el Molino de San Pedro y a la laguna del mismo nombre.

Continuamos hasta llegar a un grupo de casas situadas junto al molino. Aquí encontramos un puente que cruzaremos.

Desandamos unos metros hasta llegar al molino, aquí tomamos el sendero de Pie de Enmedio.

En este tramo la vegetación cambia y encontramos un entorno mucho más frondoso y fresco, con abundante vegetación de ribera y zonas de sombra que hacen muy agradable el recorrido.

Después de aproximadamente 40 minutos de recorrido llegamos a la Laguna de San Pedro.

Nos encontramos con una laguna bastante tranquila. Al menos durante nuestra visita, no estaba tan masificada ni tan turística como otras zonas de las Lagunas de Ruidera y conservaba una imagen bastante natural y salvaje, con abundante vegetación en sus orillas.

Las Lagunas de Ruidera forman un sistema fluvio-lacustre muy singular, en el que el agua circula tanto por superficie como a través del subsuelo del Campo de Montiel. Las conocidas barreras tobáceas, formadas por la precipitación de carbonatos del agua, son las responsables de que el agua vaya quedando retenida y se formen las diferentes lagunas escalonadas.

Continuamos por el sendero siguiendo el borde de la laguna.

Durante el recorrido, en la otra orilla podemos observar otra de las zonas visitables de este entorno: La Quebrada. Se trata de una formación geológica bastante curiosa que podemos observar desde nuestro recorrido.

La Quebrada del Toro es en realidad una gran grieta que supera los 400 metros de longitud, con una anchura media de unos 3 metros y una profundidad que llega aproximadamente a los 40 metros. En su interior se pueden encontrar cavidades, fósiles y formaciones como pequeñas estalactitas y estalagmitas.

La visita a La Quebrada es de pago y se encuentra en un espacio privado.


DE LA LAGUNA DE SAN PEDRO A LA LAGUNA DE LA TINAJA

Continuamos nuestro recorrido y salimos a un pequeño grupo de casas, donde giraremos hacia la izquierda.

Avanzamos unos metros y volvemos a girar a la izquierda, siguiendo las indicaciones hacia la Laguna de la Tinaja.

Una vez alcanzamos el camino principal, seguimos de frente. A nuestra derecha queda la Laguna de la Tinaja, aunque tendremos que desviarnos unos metros para acercarnos y poder observarla, ya que la vegetación oculta buena parte de la laguna desde el camino.

Después retomamos el sendero y continuamos en dirección al Baño de las Mulas.

En este tramo hacia las siguientes lagunas pasaremos junto a una pequeña cascada y por el riachuelo que alimenta diferentes balsas y zonas de agua de este sistema lagunar.

Llegaremos entonces a una curiosa formación conocida como la Plaza de Toros, una formación circular que separa las lagunas Tomilla y Tinaja y que presenta una forma realmente llamativa.

La Plaza de Toros es un pequeño lagunazo de unos 37 metros de diámetro y hasta 2 metros de profundidad, situado en la rampa tobácea que comunica las aguas de la Laguna Tomilla con la Tinaja. Su origen está relacionado con la dinámica de las aguas y con una importante avenida registrada en 1947, que modificó este sector del sistema lagunar.

Su particular forma casi circular hizo que, con la llegada del turismo durante el siglo XX, comenzara a ser conocida popularmente como Plaza de Toros. Además de su aspecto curioso, tiene interés geológico por las formaciones estromatolíticas que se han desarrollado en su interior.

Continuamos ahora por el camino en dirección a la siguiente laguna.

Antes de llegar a ella pasaremos por el Baño de las Mulas, una zona donde el agua adquiere bastante intensidad y cae con fuerza.


LAGUNA TOMILLA Y LAGUNA CONCEJA

Continuamos hasta salir a una carretera asfaltada, junto al Restaurante Montesol. En este punto encontramos también una pequeña zona preparada para el baño.

Desde aquí seguiremos durante un tramo por asfalto. Esta zona de baño marca el inicio de la Laguna Tomilla.

El camino continúa bordeando la Laguna Tomilla hasta aproximarnos a la Laguna Conceja.

Las lagunas Tomilla y Conceja forman parte del conjunto superior de las Lagunas de Ruidera y, como el resto del sistema, están condicionadas por la particular geología del Campo de Montiel. El agua procede tanto de aportes superficiales como de las aguas subterráneas que circulan por los materiales calizos de la zona.

Esta laguna no se puede observar con demasiada claridad desde el recorrido, ya que encontramos varias casas y zonas privadas que dificultan el acceso.

Hay una casa en ruinas desde la que nos hemos asomado para conseguir una buena perspectiva de la laguna.

Debemos estar atentos en este tramo porque el Sendero de Pie de Enmedio se desvía hacia la izquierda. Es importante no continuar de frente y tomar correctamente este desvío.

Nos acercamos a la casa para disfrutar de la panorámica y, posteriormente, deshacemos unos metros el camino para tomar el desvío que nos llevará hacia el último objetivo de nuestra jornada: el Castillo de Rochafrida.


ASCENSO AL CASTILLO DE ROCHAFRIDA

El sendero comienza a ascender poco a poco hasta ganar cierta altura. Desde esta zona conseguimos una buena perspectiva de las dos lagunas que acabamos de recorrer.

Continuamos avanzando en dirección al castillo.

La pista termina convirtiéndose en un sendero en descenso que nos lleva hasta una chopera situada a los pies del Castillo de Rochafrida.

Para llegar hasta el castillo tenemos que rodear esta zona hasta alcanzar un arroyo. Avanzamos unos metros hasta encontrar el punto por el que podemos cruzarlo y pasar a la otra vertiente.

Desde aquí enlazamos finalmente con el camino que nos conduce hasta los restos del castillo y, especialmente, hasta los restos de la Torre del Homenaje, que es una de las principales estructuras que todavía podemos observar.

El Castillo de Rochafrida tiene su origen en época musulmana y posteriormente pasó a manos cristianas. El Ayuntamiento de Ossa de Montiel lo describe como un castillo roquero de carácter militar, levantado sobre una formación de dolomía. El conjunto está además relacionado con la historia medieval del Campo de Montiel y con la Orden de Santiago.

Pero Rochafrida tiene también una importante dimensión literaria. Su nombre aparece ligado a antiguos romances medievales protagonizados por Rosaflorida y Montesinos, junto a la cercana fuente Fontefrida. Esta tradición literaria ha hecho que el castillo, al igual que la Cueva de Montesinos, forme parte del paisaje legendario que rodea a Ossa de Montiel y las Lagunas de Ruidera.

La fortaleza fue perdiendo importancia con el paso de los siglos y terminó quedando en ruinas. En la actualidad todavía podemos reconocer parte de su recinto y de sus estructuras defensivas, aunque el estado de conservación es el propio de una fortaleza en ruinas. En 2019 se realizaron excavaciones y posteriormente se instalaron paneles informativos que permiten conocer mejor su historia y contemplar una reconstrucción del castillo.

Una vez llegamos al castillo hacemos una parada corta, ya que prácticamente se nos ha echado la noche encima.


REGRESO

Después de visitar el castillo deshacemos parte del camino realizado hasta este punto.

A partir de aquí tenemos dos opciones. Podemos continuar en dirección descendente para recuperar el camino por el que hemos bajado anteriormente o, como alternativa, tomar una carretera asfaltada que encontramos a la derecha y que nos lleva directamente hacia el aparcamiento.

Cada uno puede elegir la opción que considere más adecuada.

Finalmente, nos queda un último tramo de aproximadamente 700 metros por carretera hasta llegar de nuevo al coche.

En conjunto, nos ha parecido un recorrido bastante agradable y variado, en el que vamos cambiando de paisaje continuamente. La Cueva de Montesinos, los senderos entre vegetación, las diferentes lagunas, la curiosa Plaza de Toros y los restos del Castillo de Rochafrida hacen que sea una ruta muy completa para conocer algunos de los lugares más interesantes del entorno de Ossa de Montiel y las Lagunas de Ruidera.

Además, el recorrido tiene un componente literario muy especial: la Cueva de Montesinos y el Castillo de Rochafrida están unidos por la tradición cervantina y por los antiguos romances medievales, haciendo que el paisaje que hemos recorrido tenga una relación directa con algunas de las historias más conocidas de la literatura vinculada a La Mancha.

jueves, septiembre 10

PLAYA DEL TORRES A TORRE DE LA MALLADETA, VILLAJOIOSA

10:06 a. m. 0

 

Nuestra propuesta de hoy nos lleva hasta la costa de la Marina Baixa, concretamente a la población de Villajoyosa, La Vila Joiosa, para realizar un recorrido que une la Playa del Torres con la Torre de la Malladeta, siguiendo buena parte del litoral y atravesando algunas de las playas y calas más características de esta localidad. Un itinerario donde combinaremos mar, patrimonio, historia y senderos costeros, descubriendo una de las zonas más atractivas del litoral alicantino.

La Vila Joiosa se encuentra en la costa de la provincia de Alicante, entre Benidorm y Alicante, y es una población con una marcada tradición marinera. Su origen se remonta a época ibérica y romana, cuando en este territorio se desarrolló Allon o Alonis, una importante ciudad romana de la que se han localizado diferentes restos arqueológicos. Posteriormente, en la Edad Media, la localidad fue refundada como La Vila Joiosa en el año 1300, con una clara función estratégica para controlar y proteger este tramo de costa. Su nombre valenciano, La Vila Joiosa, hace referencia a una "villa alegre" o "villa gozosa", denominación que con el paso del tiempo ha quedado estrechamente vinculada a la localidad.

Además de su patrimonio histórico y su tradición pesquera, Villajoyosa es conocida por sus playas, sus casas de colores y, especialmente, por su tradición chocolatera. La industria del chocolate se desarrolló con fuerza desde el siglo XIX y algunas familias chocolateras locales han convertido esta tradición artesanal en uno de los grandes atractivos gastronómicos de la población. El turismo, junto con la actividad pesquera, comercial e industrial, completa actualmente la economía de una localidad que ha sabido conservar buena parte de su identidad marinera.

Nuestro recorrido comienza en la Playa del Torres, situada junto a la desembocadura del río Torres. Esta playa de aproximadamente 560 metros combina arena y cantos y cuenta además con un importante atractivo histórico en sus inmediaciones: la Torre de Sant Josep o Torre de Hércules, uno de los monumentos funerarios romanos más importantes de la península, construido en el siglo II. Desde aquí comenzaremos a avanzar hacia el núcleo urbano disfrutando de diferentes tramos de costa.

La ruta nos permitirá pasar por varias pequeñas playas y calas. Primero encontraremos la Playa del Tío Roig, una pequeña cala de cantos y aguas abiertas, con unos 160 metros de longitud. A continuación aparece la Playa de los Estudiantes, una tranquila cala de cantos finos situada junto al puerto pesquero. Finalmente llegaremos a la Playa del Varadero, que debe su nombre al antiguo varadero donde se construían y reparaban embarcaciones de madera. Las tres forman un pequeño conjunto de calas muy próximas entre sí y con un marcado carácter marinero.

Continuaremos por el litoral hasta alcanzar la Playa Centro, la gran playa urbana de La Vila Joiosa. Sus más de un kilómetro de arena y su paseo marítimo nos ofrecen un cambio completo de paisaje. Este es además el tramo central de la ruta, donde podremos encontrar bares, restaurantes y diferentes establecimientos, una buena oportunidad para hacer una parada, reponer fuerzas o simplemente disfrutar del ambiente de la localidad antes de continuar nuestro camino.

Nuestro destino final será uno de los rincones con mayor interés histórico y paisajístico de la jornada: La Malladeta. Este pequeño promontorio situado junto al Mediterráneo conserva los restos de un importante santuario ibérico y romano, dedicado probablemente a una divinidad femenina vinculada a la fertilidad. Las investigaciones arqueológicas han documentado diferentes estructuras y terrazas, y se sabe que el santuario fue remodelado alrededor del año 100 a.C. y mantuvo su carácter religioso durante los primeros momentos del periodo romano.

Coronando el cerro encontramos la Torre de la Malladeta, una construcción del siglo XIX vinculada al doctor José María Esquerdo, médico y político que construyó en las proximidades un importante sanatorio psiquiátrico. Desde la torre podía controlar visualmente las instalaciones y, al mismo tiempo, disfrutar de una magnífica panorámica sobre el Mediterráneo y la costa de Villajoyosa. La torre fue objeto de una primera intervención de restauración en 2021 y actualmente se puede contemplar desde el exterior.

En cuanto al recorrido, estamos ante una propuesta sencilla y muy agradable, perfecta para realizar caminando e incluso trotando, combinando pequeños senderos y caminos costeros con diferentes tramos de asfalto y paseo marítimo. Además, el gran atractivo de esta ruta es que podemos adaptarla a nuestro ritmo y aprovechar algunas de las playas para darnos un buen baño durante el recorrido, especialmente en los meses más cálidos.

Una jornada que nos permite recorrer una parte del litoral de Villajoyosa, descubrir pequeñas calas, conocer su tradición marinera y chocolatera y terminar en un lugar donde se mezclan arqueología, historia y paisaje mediterráneo. Una ruta sencilla, pero repleta de pequeños rincones que hacen que merezca la pena recorrer la costa de La Vila Joiosa con calma.

Recuerda: En verano no te olvides de llevar bañador para darte un buen baño. Encontraremos varios chiringuitos donde reponer fuerzas. 

FICHA TÉCNICA:

FECHA: 05-09-2026
MODALIDAD: Senderismo/trail.
TIPO DE RECORRIDO: Lineal (Ida y vuelta).
DISTANCIA: 11.6 km
DURACIÓN: Tiempo Total: 02:00 horas. Tiempo en Movimiento: 01:50 horas.
DIFICULTAD IBP INDEX: 35  ➕ INFO 👈
DIFICULTAD FÍSICA: Media-Baja. Distancia y desnivel llevaderos.
DIFICULTAD TÉCNICA: Media-Baja. No hay pasos técnicos.
ORIENTACIÓN: La ruta no está señalizada pero es muy evidente. Siempre es recomendable llevar GPS. 
TIPO DE VÍA: Pista ancha asfaltada, senda, trocha, asfalto.
ÉPOCA APROPIADA: Todo el año. En verano evitar las horas principales del día.
EQUIPO NECESARIO: Material de senderismo: zapatillas de senderismo, ropa transpirable, gorra y gafas de sol. Bastones de caminante también son recomendables. Agua. Algo de comida para reponer las fuerzas. Complementar la información pinchando en el enlace.


DESNIVEL:

INICIALALTURA MÁXIMADESNIVEL +DESNIVEL -
10 MSM 🚘95 MSM ⬆226 M. ⬈231 M. ⬊

DESCARGAS:

FOTOS     INICIO RUTA    RUTA WIKILOC

INICIO DE LA RUTA:

Para llegar hasta el inicio de la ruta, tenemos que tomar la nacional 332 entre Benidorm y Villajoiosa, llegaremos tras pasar la rotonda del hospital comarcal otra rotonda indicando playa del Torres, aquí bajamos junto a una urbanización hasta situarnos en la torre de San Josep. En las inmediaciones dejamos el coche y comenzamos la ruta. 


CRÓNICA:

Este verano del 2026 no hemos realizado muchas rutas costeras, pero bueno, aquí dejo esta propuesta saliendo desde la agradable playa del Torres  recorriendo toda la parte central de la Vila. Un paseo muy agradable lleno de rincones ideales para un baño y panorámicas únicas en el turismo vilero.


1. DE LA TORRE DE SANT JOSEP A LA PLAYA DE VARADERO

La ruta de hoy comienza en la playa del Torres, concretamente junto a la Torre de Sant Josep. Es un lugar que ha experimentado muchos cambios debido al crecimiento turístico de la zona. Aquí tenemos bastante espacio para aparcar, excepto durante los meses de verano.

La Torre de Sant Josep es una torre funeraria romana construida aproximadamente entre los años 150 y 170 después de Cristo. Ha sido reconstruida entre 2008 y 2015 y merece la pena acercarse a contemplarla antes de comenzar la ruta.

Junto a la torre sale un camino que desciende en dirección a la playa.

Aproximadamente 5 minutos después, llegamos a esta impresionante playa. Es un lugar muy curioso, con una zona ajardinada, acebuches, olivos y un bonito paseo junto a la costa. La playa conserva todavía bastante vegetación y, al menos en este tramo, las construcciones se encuentran algo más alejadas de la línea de costa.

Continuamos por el paseo y afrontamos una pequeña subida hacia un mirador. Desde aquí tenemos unas estupendas vistas hacia el Puig Campana, Aitana y la Serrella, además de una buena perspectiva hacia el interior de la comarca.

También podemos observar la importante evolución turística que ha experimentado esta zona. Los que conocemos la costa de hace 20 o 30 años recordamos estos lugares como espacios donde se venía a pasar el día, con mucha menos construcción que en la actualidad.

En unos 15 minutos desde el inicio, tomamos un sendero de bajada que nos lleva nuevamente hacia el paseo marítimo y continuamos en dirección a la costa.

Saldremos a una zona de paseo donde todavía encontramos algunos edificios con bastantes años. El paseo termina en un sendero que discurre pegado a la costa, con la playa de los Estudiantes al fondo.

Aquí todavía encontramos algunas casas bajas tradicionales y, al fondo, ya podemos ver el puerto de la Vila.

Junto a un chalet intentamos buscar una bajada directa hacia la costa, pero este tramo no tiene continuidad. Continuamos por el camino bordeando el chalet y, poco después, encontramos unas escaleras de piedra que descienden hasta el club Tamarindos.

Aproximadamente 25 minutos después, estas escaleras nos dejan junto a una pequeña cala. Continuamos por el paseo, pasando junto a algunas construcciones antiguas y observando un pequeño espigón natural muy curioso, desde donde tenemos vistas hacia la costa y la isla de Benidorm.

Ya tenemos delante la playa de los Estudiantes y, poco después, llegamos a la playa de Varadero.

Aquí encontramos un chiringuito, algo más de construcción y comenzamos a entrar progresivamente en la zona más urbana.

Tiempo aproximado hasta Varadero: 30 minutos.


DE LA PLAYA DE VARADERO A LA PLAYA CENTRO

Desde la playa de Varadero continuamos nuestro recorrido por el paseo marítimo hasta llegar a las instalaciones portuarias de la Vila.

Tradicionalmente, los barcos amarraban y fondeaban junto a la costa de la Vila hasta que, entre 1923 y 1936, se produjo la construcción del puerto de la Vila.

Actualmente es un lugar tradicional de pesca y uno de los puertos más conocidos de la costa levantina. Todo el paseo está lleno de bares y restaurantes donde podemos disfrutar de la gastronomía local.

Junto a las instalaciones portuarias encontramos un pequeño faro de entrada y, a continuación, una pequeña zona que supone la continuidad con la playa Centro y que recibe el nombre de la Balsa de Aceite.

Continuamos por este agradable paseo, bastante frecuentado por gente que pasea, corre o practica deporte.

Aproximadamente 10 minutos después, llegamos a una de las zonas más emblemáticas de la Vila: sus casas de colores.

Esta tradición está relacionada con los antiguos pescadores, que pintaban sus casas de diferentes colores para poder reconocerlas desde el mar cuando regresaban de faenar.

La playa Centro engloba actualmente diferentes pequeñas zonas y rincones de la costa, como la Balsa de Aceite, la Punteta, la Huerta del Llavador, la propia playa y el Racó de Campanetes, además de la zona del Arsenal.

Todo este tramo de costa queda actualmente integrado dentro de la playa Centro.

Como referencia, desde esta zona tenemos varios kilómetros de costa hacia el norte, en dirección a Benidorm, mientras que hacia el sur continuamos hasta la zona de la cala de Villajoyosa, donde se encuentra la torre del Aguiló.

Tiempo aproximado desde Varadero hasta final de la playa Centro: 20-25 minutos.


DE LA PLAYA CENTRO A LA MALLADETA

Una vez que dejamos atrás la playa Centro, continuamos hasta la desembocadura del río Amadorio. En esta zona encontramos varias áreas de aparcamiento que han sido acondicionadas, ya que anteriormente todo este espacio era prácticamente un descampado.

Seguimos ahora por el paseo en dirección a nuestro último objetivo de la jornada: las construcciones de la Malladeta y el torreón.

Antes, en aproximadamente 5 minutos, llegamos a las Puntes del Moro. Es una pequeña playa con un chiringuito y, junto a ella, comienza un sendero en ascenso que tomaremos para continuar hacia el último torreón de nuestra ruta.

El sendero asciende hacia varios miradores desde donde tenemos una buena perspectiva de los acantilados de la parte sur. Continuamos avanzando por diferentes trochas y senderos hasta situarnos junto a esta interesante construcción.

Después de aproximadamente 1 hora y 15 minutos de recorrido, llegamos a la zona conocida como la Malladeta.

Aquí encontramos un edificio histórico relacionado con el médico Alfonso Esquerdo, que vivió en este lugar hacia 1920. A pocos metros se encontraba también una de las antiguas torres de vigilancia destinadas al control de los ataques berberiscos.

Llevamos aproximadamente 1 hora y 20 minutos de ruta y hemos llegado al punto final de nuestro recorrido.

Desde aquí tenemos unas vistas impresionantes hacia las playas del sur y Alicante. También podemos contemplar el Puig Campana y, al fondo, la torre de la Reja.

Es un recorrido muy agradable y variado, con unas vistas únicas de la costa y de algunos de los espacios históricos más interesantes de la Vila.

Ahora emprendemos el camino de vuelta para recorrer nuevamente el mismo itinerario y poder disfrutar de algunos de estos rincones y de las diferentes playas por las que hemos pasado.


REGRESO A LA PLAYA DEL TORRES

Para comenzar el regreso seguimos el mismo recorrido que hemos realizado durante la ida.

A los pies del torreón encontramos un santuario, con restos que se remontan aproximadamente al año 100 antes de Cristo.

Desde esta zona podemos bajar para seguir hasta el chiringuito de la punta del moro  siguiendo un recorrido más próximo a la costa, aunque este tramo depende mucho del estado del mar y de que las condiciones sean tranquilas.

En nuestro caso, lo más recomendable es volver a subir hasta el mirador y desde allí descender nuevamente hasta el chiringuito.

Aproximadamente 20 minutos después, desde el chiringuito retomamos el paseo en dirección a la playa Centro y continuamos nuestro recorrido de vuelta hacia la playa del Torres.

Seguimos el mismo itinerario que hemos realizado durante la ida, pasando nuevamente por Varadero, la playa de los Estudiantes y las diferentes calas y paseos de este tramo de costa.

Finalmente regresamos hasta la zona de la Torre de Sant Josep, donde hemos comenzado nuestra ruta.

En total hemos realizado aproximadamente 12 kilómetros, con un recorrido sencillo y muy variado, en el que combinamos senderos, paseos marítimos, pequeñas subidas y diferentes playas y rincones de la costa de la Vila.



PUNTOS DE INTERÉS:


La historia del chocolate en La Vila Joiosa está estrechamente relacionada con su tradición marinera. Desde los siglos XVIII y XIX, los barcos que partían desde su puerto hacia América regresaban cargados de cacao y otros productos, favoreciendo que los vecinos comenzaran a transformar esta materia prima en chocolate. Al principio eran pequeñas elaboraciones artesanales que se realizaban en las propias casas, pero poco a poco esta actividad se convirtió en una importante industria local. De hecho, existen referencias a la fabricación de chocolate en La Vila desde al menos 1748.

Durante los siglos XIX y XX la industria chocolatera alcanzó una enorme importancia. Llegaron a existir más de 30 fábricas y se llegaron a contabilizar más de 70 marcas a lo largo de la historia, muchas de ellas pequeños negocios familiares que distribuían sus productos en carro por pueblos de La Mancha y otras zonas del sureste peninsular.

Entre las familias chocolateras que han llegado hasta nuestros días destacan Valor, Clavileño y Pérez, a las que se suma la tradición de Marcos Tonda. Chocolates Pérez mantiene una elaboración artesanal desde 1892, mientras que la familia de Clavileño comenzó su tradición chocolatera a finales del siglo XIX y la marca Clavileño nació en 1960. Valor, por su parte, acabaría convirtiéndose en la marca de mayor proyección nacional e internacional.

Una de las mejores formas de conocer esta historia es visitar sus instalaciones. Chocolates Valor, Chocolates Clavileño y Chocolates Pérez cuentan con espacios museísticos vinculados a sus fábricas, donde podemos descubrir las antiguas herramientas, la evolución de la maquinaria y el proceso de elaboración del chocolate. En el caso de Pérez, además, se ofrecen visitas guiadas por la fábrica y el museo; el Museo Valenciano del Chocolate de Valor también permite conocer la evolución de esta industria y conserva maquinaria histórica.