Nos desplazamos hasta el Campo de Montiel, una comarca histórica situada entre las provincias de Ciudad Real y Albacete, para recorrer uno de los espacios naturales más singulares de Castilla-La Mancha: el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera. En medio del paisaje manchego, caracterizado por sus amplias llanuras y su clima seco, aparece este auténtico oasis formado por una sucesión de lagunas de aguas cristalinas, unidas entre sí por pequeños arroyos, cascadas y barreras naturales de toba.
La población de Ruidera, situada en la provincia de Ciudad Real, es prácticamente la puerta de entrada al parque y su historia está íntimamente ligada al agua. Durante siglos, las corrientes que conectaban las lagunas fueron aprovechadas para mover molinos harineros y batanes, mientras que en el siglo XVIII se instaló una importante Real Fábrica de Pólvora, impulsada por el infante don Gabriel de Borbón y diseñada por Juan de Villanueva. Esta actividad industrial favoreció el crecimiento del pequeño núcleo de población. El origen del nombre de Ruidera no está completamente confirmado, aunque tradicionalmente se ha relacionado con el ruido producido por las cascadas y saltos de agua que conectan unas lagunas con otras.
El Parque Natural está formado por 15 lagunas y el embalse de Peñarroya, ocupa unas 3.772 hectáreas y se extiende por cinco términos municipales de las provincias de Ciudad Real y Albacete. Su singularidad reside, sobre todo, en las barreras tobáceas: auténticas presas naturales creadas durante miles de años por la precipitación del carbonato cálcico que transportan las aguas subterráneas. Estas formaciones permiten que el agua vaya descendiendo de una laguna a otra mediante cascadas y pequeños saltos. El desnivel entre el conjunto de las lagunas alcanza aproximadamente los 120 metros.
Aunque las lagunas son relativamente pequeñas, presentan características muy diferentes. La Laguna del Rey, junto al núcleo de Ruidera, es una de las grandes láminas de agua del parque y tradicionalmente ha sido una de las zonas más utilizadas para el ocio y el baño. Desde ella el agua continúa hacia la Laguna Colgada, la mayor y una de las más profundas del conjunto, con más de 100 hectáreas de superficie y un perímetro cercano a los tres kilómetros. Además, esta laguna tiene la particularidad de encontrarse dividida entre las provincias de Ciudad Real y Albacete.
A continuación aparecen Batana y Santo Morcillo, dos lagunas muy relacionadas con la utilización tradicional del agua. El nombre de Batana procede precisamente de los antiguos batanes, instalaciones que aprovechaban la fuerza del agua para trabajar los tejidos. Entre Santo Morcillo y Batana encontramos además algunas de las cascadas más llamativas del recorrido, especialmente cuando el caudal es abundante.
La Salvadora y La Lengua nos ofrecen algunos de los paisajes más característicos de Ruidera. La Lengua destaca especialmente por sus orillas escarpadas y por el contraste entre las paredes de roca caliza y el intenso color turquesa del agua. En épocas de mayor caudal, los saltos entre estas lagunas forman pequeñas torrenteras que hacen todavía más espectacular el paisaje. La Redondilla, por su parte, es una de las lagunas más pequeñas y su nivel de agua puede verse muy condicionado por los periodos de sequía.
Finalmente llegaremos a la Laguna de San Pedro, ya en el término de Ossa de Montiel, que nos permite completar este recorrido por el sector alto del sistema lagunar. En apenas unos kilómetros hemos pasado de la población de Ruidera a un paisaje mucho más natural, descubriendo cómo el agua ha ido modelando el valle durante miles de años.
Otro de los puntos destacados de la ruta es la Cascada del Hundimiento, uno de los saltos de agua más conocidos del parque. Se encuentra en la salida de la Laguna del Rey y constituye uno de los lugares donde podemos observar de manera especialmente clara el funcionamiento de este sistema natural de lagunas escalonadas. El agua atraviesa las barreras de toba y continúa su recorrido hacia las lagunas inferiores.
Las Lagunas de Ruidera fueron declaradas Sitio Natural de Interés Nacional en 1933 y, posteriormente, mediante el Real Decreto 2610/1979, del 13 de julio, pasaron a convertirse en Parque Natural, siendo además uno de los primeros espacios protegidos de Castilla-La Mancha. Actualmente forman parte de la Red Natura 2000, están incluidas en la Reserva de la Biosfera de La Mancha Húmeda y cuentan con reconocimiento internacional como humedal de importancia.
Si nos centramos en la ruta es sencilla y sin dificultades técnicas, apta para cualquier persona acostumbrada a caminar. El recorrido combina tramos de pista y caminos con otros que discurren por asfalto, siguiendo durante buena parte del itinerario el trazado que acompaña a las lagunas.
El principal aspecto a tener en cuenta es la distancia, que supera los 21 kilómetros, por lo que aunque el terreno no presenta dificultades importantes, sí requiere una condición física suficiente para completar el recorrido. A cambio, tendremos durante buena parte de la jornada unas vistas espectaculares sobre las diferentes lagunas, con numerosos puntos donde detenernos, descansar e incluso disfrutar de un baño cuando las condiciones y las zonas autorizadas lo permitan.
Otra de las ventajas de esta ruta es que podemos encontrar restaurantes, bares y establecimientos donde comer o reponer fuerzas en diferentes puntos del recorrido. Eso sí, existe una diferencia importante entre ambas márgenes: el lado derecho, junto a la carretera, concentra buena parte de los servicios y establecimientos, mientras que el margen izquierdo es mucho más natural y tranquilo, con caminos y pistas alejados de la actividad turística.
Por este motivo, aunque nosotros hemos realizado la circular en este sentido, recomendamos hacerla en sentido contrario. De esta manera podemos afrontar a primera hora el tramo que discurre junto a la carretera, cuando todavía hay menos tráfico y menos visitantes, y dejar para después el recorrido por el margen izquierdo, mucho más tranquilo y natural. Así podremos disfrutar de la parte más bonita del recorrido con mayor calma y alejados del bullicio que se concentra en las zonas más turísticas.
Una ruta larga pero sencilla, perfecta para descubrir las Lagunas de Ruidera desde una perspectiva diferente, combinando agua, naturaleza, paisaje manchego y algunos de los rincones más conocidos de este singular Parque Natural.
Recuerda: En verano no te olvides de llevar bañador para darte un buen baño y hacer la ruta a primera hora de la mañana o última de la tarde. No hay muchas sombras.
FICHA TÉCNICA:
FECHA: 16-09-2026
MODALIDAD: Senderismo
TIPO DE RECORRIDO: Circular.
DISTANCIA: 21.9 km
DURACIÓN: Tiempo Total: 05:20 horas. Tiempo en Movimiento: 04:30 horas.
DIFICULTAD IBP INDEX: 51 ➕ INFO 👈
DIFICULTAD FÍSICA: Media. Desnivel bajo tener en cuenta la distancia.
DIFICULTAD TÉCNICA: Baja. No hay pasos técnicos.
ORIENTACIÓN: La ruta es muy evidente y no presenta mucha dificultad. Siempre es recomendable llevar GPS.
TIPO DE VÍA: Pista ancha asfaltada, senda, asfalto.
ÉPOCA APROPIADA: Todo el año. En verano evitar las horas principales del día.
EQUIPO NECESARIO: Material de senderismo: zapatillas de senderismo, ropa transpirable, gorra y gafas de sol. Bastones de caminante también son recomendables. Agua. Algo de comida para reponer las fuerzas. Complementar la información pinchando en el enlace.
DESNIVEL:
| INICIAL | ALTURA MÁXIMA | DESNIVEL + | DESNIVEL - |
| 778 MSM 🚘 | 824 MSM ⬆ | 175 M. ⬈ | 174 M. ⬊ |
DESCARGAS:
INICIO DE LA RUTA:
CRÓNICA:
Ciertamente es sorprendente que después de tantos años haciendo senderismo todavía no hemos visitado las Lagunas de Ruidera, un paraje espectacular lleno de rincones muy interesantes. Dos rutas variadas con el objetivo de visitar el mayor número posible de lagunas y complementar con esta magnífica ruta quijotesca. Buena gastronomía, rutas sencillas sin complicación, tan solo disfrutar de cada paisaje y de un atardecer precioso. Los Moskys en estado puro.
Vamos a partir desde la Oficina de Información y Turismo de Ruidera, donde iniciamos nuestra ruta. En esta zona encontramos también un espacio de aparcamiento.
A los pocos metros ya podemos ver nuestro primer objetivo: la zona de la Cascada del Hundimiento. En este tramo tenemos diferentes posibilidades para aparcar y también encontramos el acceso a la Laguna del Rey.
Nosotros seguiremos las marcas y avanzaremos en dirección al cementerio, donde tendremos que desviarnos a la derecha para acercarnos a este bonito salto de agua.
Cruzaremos la carretera para acceder al cementerio y desde allí nos acercaremos a la cascada, situada aproximadamente a unos 400 metros. Todo este tramo está muy bien indicado.
El acceso se realiza inicialmente por una pista ancha y, posteriormente, giraremos a la derecha por unas escaleras de piedra que nos permiten bajar hasta la zona de la cascada.
La Cascada del Hundimiento es el mayor salto de agua de las Lagunas de Ruidera. Su origen está relacionado con una enorme avenida del Alto Guadiana ocurrida el 20 de enero de 1545, que provocó una gran crecida, arrasó molinos y viviendas y generó el profundo barranco por el que actualmente se precipita el agua. El salto tiene aproximadamente 15 metros de altura. Existe además una curiosa interpretación sobre el propio nombre de Ruidera, que tradicionalmente se ha relacionado con el ruido producido por el agua al caer por este tipo de saltos y cascadas.
La zona de la cascada es realmente espectacular y, si encontramos suficiente caudal, merece mucho la pena acercarse a verla. Como recomendación, lo ideal es venir a primera hora, ya que el sol sale por detrás y la iluminación de la cascada resulta menos favorable a determinadas horas del día.
Desandamos nuestros pasos hasta llegar de nuevo a la carretera y continuamos por la pista.
LAGUNA DEL REY
Tomaremos el sendero del margen izquierdo, que tiene aproximadamente tres kilómetros y nos permitirá recorrer este bonito paraje. Todo este tramo discurre junto a la primera gran laguna de nuestra ruta: la Laguna del Rey.
La Laguna del Rey es una de las lagunas más emblemáticas del parque y destaca por sus aguas transparentes y por el entorno de vegetación que la rodea. Además, es una de las zonas con mayor presencia de actividades recreativas y deportivas del complejo lagunar.
La laguna está conectada con la siguiente, la Laguna Colgada, mediante el río Las Parranzas. Seguimos avanzando y dejamos atrás la Laguna del Rey para dirigirnos hacia la Laguna Colgada.
LAGUNA COLGADA
La Laguna Colgada es una de las grandes protagonistas de nuestro recorrido y, de hecho, es la mayor y más profunda de todas las lagunas de Ruidera. Además, tiene una particularidad administrativa: está dividida por el límite provincial entre Ciudad Real y Albacete. El recorrido que bordea la laguna es bastante largo, pero también muy agradable. Pasaremos por diferentes refugios de fauna y zonas con abundante vegetación, hasta llegar al arroyo de las Alzadillas.
Desde aquí seguimos bordeando la laguna en dirección al siguiente punto de nuestro recorrido.
Hacemos una pequeña parada en el manantial de las Alzadillas. Es curioso observar cómo el agua brota directamente de la tierra y comienza su recorrido hacia el sistema lagunar.
Desde aquí seguimos la pista, ahora de vuelta hacia la laguna.
Tras aproximadamente una hora y cuarenta minutos de recorrido dejamos atrás la Laguna Colgada y enlazamos con una pequeña laguna: la Laguna Batana. Aquí tendríamos una primera opción para regresar, cruzando hacia la otra vertiente, pero nosotros vamos a continuar con nuestro recorrido.
LAGUNA BATANA
Encontramos un puente que nos permite pasar al otro lado, donde también podemos observar un albergue y una antigua central eléctrica. Nosotros seguimos de frente, bordeando ahora la siguiente laguna.
La Laguna Batana es bastante más pequeña que las anteriores y presenta un ambiente más tranquilo y natural. En sus márgenes podemos observar pequeñas chorreras por las que el agua continúa su recorrido hacia las lagunas inferiores.
Las Lagunas de Ruidera no son simplemente un conjunto de lagos independientes. El sistema está íntimamente relacionado con el acuífero del Campo de Montiel, que recibe principalmente agua de las precipitaciones y descarga de forma natural en diferentes puntos del sistema. Las lagunas también reciben aportes superficiales de las lagunas situadas inmediatamente por encima cuando estas rebosan.
Por este motivo, el nivel de agua puede experimentar importantes variaciones dependiendo de las precipitaciones acumuladas. En épocas especialmente secas algunas de las lagunas situadas en las zonas más altas pueden llegar incluso a quedar desconectadas o secarse.
LAGUNA SANTOS MORCILLO
A continuación llegamos a la Laguna Santos Morcillo. Esta zona cuenta con buenos accesos y diferentes espacios preparados para el baño y el recreo, por lo que durante los meses de verano es una de las zonas más frecuentadas del recorrido. También encontramos actividades relacionadas con el turismo activo, como el alquiler de embarcaciones sin motor.
Seguimos avanzando y llegamos a la siguiente laguna.
LAGUNA SALVADORA
La Laguna Salvadora es una laguna bastante tranquila y agradable para recorrer. Continuamos avanzando y, al fondo de la laguna, encontramos otra zona recreativa.
En este tramo podemos disfrutar de un paisaje más abierto y de las características barreras naturales que conectan unas lagunas con otras.
LAGUNA LENGUA
A continuación llegamos a la Laguna Lengua, de forma alargada y longitudinal. Desde este punto podemos observar al otro lado parte del camino que utilizaremos durante el regreso y que nos llevará hacia la parte final de nuestro recorrido.
Esta parte de la Laguna Lengua discurre por un sendero muy próximo al agua y resulta especialmente agradable.
La Laguna Lengua forma parte de la sucesión natural de lagunas que se encuentran conectadas mediante las barreras tobáceas. Estas formaciones de carbonato cálcico son uno de los elementos geológicos más característicos de Ruidera y permiten que el agua vaya pasando de unas lagunas a otras mediante pequeños saltos y cascadas.

LAGUNA REDONDILLA Y LAGUNA SAN PEDRO
Tras superar la Laguna Lengua llegamos a una zona que recuerda a un antiguo camping. Seguiremos la valla perimetral de la instalación en dirección a las últimas lagunas de nuestro recorrido.
A nuestra derecha queda la Laguna Redondilla, aunque desde este punto no se observa demasiado bien. Esperamos poder verla mejor durante el regreso.
Continuamos hacia la Laguna San Pedro, que será nuestro punto de parada antes de iniciar el camino de vuelta.
Este recorrido junto a la zona de camping nos deja en la carretera AB-650 y desde aquí continuamos hacia la Laguna San Pedro.
Después de aproximadamente dos horas y cuarenta y cinco minutos llegamos a la Laguna San Pedro. Esta es una zona bastante popular para la práctica del kayak y otras actividades acuáticas y resulta un lugar muy agradable para hacer una parada.
Nosotros aprovechamos para descansar unos minutos y, desde aquí, comenzamos el camino de vuelta.
En este punto también debemos valorar cuál es el mejor sentido para realizar la ruta. Nosotros hemos elegido esta opción porque nos permite dejar para el regreso la zona donde encontramos diferentes bares y restaurantes y así poder hacer una parada para tomar algo. Otra posibilidad sería realizar durante la primera parte el recorrido más próximo a la carretera, evitando dejar este tramo para el final. Cada uno puede valorar qué opción le resulta más cómoda.
REGRESO
Llevamos aproximadamente tres horas de recorrido, con unas dos horas y cuarenta minutos de caminata efectiva y unos 15-20 minutos de paradas para descansar y reponer energías. Comenzamos el camino de regreso por la otra vertiente de las lagunas y vamos a desandar el recorrido hasta llegar nuevamente a la Oficina de Información y Turismo.
Avanzamos junto a la laguna y encontraremos una zona de baño. Posteriormente salimos a la carretera y pasaremos junto al Hostal Garijo. Ahora, por el lado izquierdo, tomamos dirección hacia la Laguna Redondilla.
Todo este recorrido cuenta con diferentes restaurantes y bares, por lo que es una zona con bastante actividad durante la temporada turística. Pasaremos junto a la Laguna Redondilla y continuamos avanzando.
Llegaremos al mirador de la Laguna Lengua.
En este tramo pasamos muy cerca de una de las pequeñas cascadas que conectan las diferentes lagunas y continuamos avanzando por la carretera, utilizando el arcén y los caminos habilitados en los laterales cuando es posible.
Entre la Laguna Lengua y Santos Morcillo encontramos un bonito mirador desde el que podemos observar una de las chorreras que alimentan la siguiente laguna. Es un buen lugar para hacer una pequeña parada y tomar alguna fotografía.
REGRESO POR SANTOS MORCILLO, BATANA Y COLGADA
En la zona de la Laguna Salvadora encontramos una pequeña playa y un par de establecimientos donde podemos parar a comer o tomar algo. Es un lugar bastante agradable para hacer una parada durante el recorrido.
Continuamos y ahora sí llegamos a la zona de Santos Morcillo.
Aquí también encontramos un chiringuito, zonas de baño y posibilidades para alquilar embarcaciones, como patines y kayaks. Es otra de las zonas más turísticas de las Lagunas de Ruidera.
Seguimos nuestro recorrido y enlazamos nuevamente con la Laguna Batana, una laguna más pequeña, tranquila y con menos accesos.
En esta parte el recorrido discurre bastante próximo a la carretera, aunque encontramos también una senda de tierra paralela que resulta bastante cómoda y agradable.
Llegando a la Laguna Colgada encontramos una zona algo más urbanizada, con diferentes edificios, un albergue, una zona de acampada y el Centro de Visitantes y Educación Ambiental Alonso Quijano.
Aquí merece la pena hacer una pequeña parada para informarnos.
El centro permite conocer mejor la fauna, la flora y las características naturales del Parque Natural y también puede ser útil para consultar diferentes recorridos y obtener información sobre la zona. El centro Alonso Quijano figura oficialmente entre los centros de visitantes del Parque Natural.
Continuamos avanzando y pasaremos junto al Albergue Juvenil Alonso Quijano, siguiendo ahora por el lateral de la Laguna Colgada.
Llevamos aproximadamente cinco horas de recorrido y llegamos a la zona conocida como Entre Lagos. Es un espacio bastante agradable, donde encontramos una zona de playa y lugares donde podemos comer o descansar un rato.
Nosotros continuamos afrontando el último tramo de nuestra ruta, bordeando nuevamente la Laguna del Rey.
Desde aquí solamente nos queda seguir el camino hasta regresar a la Oficina de Información y Turismo, donde damos por finalizada esta completa circular por las Lagunas de Ruidera.
El recorrido nos permite conocer en una sola jornada buena parte del sistema lagunar, pasando por la Laguna del Rey, Colgada, Batana, Santos Morcillo, Salvadora, Lengua, Redondilla y San Pedro.
Una ruta especialmente interesante para descubrir cómo el agua, la geología y la vegetación han ido formando este singular paisaje del Campo de Montiel.
PUNTOS DE INTERÉS:

La visita a esta zona se puede complementar por supuesto con visita, comida y baño en las lagunas. Aquí dejo alguna opción interesante para hacer:
Nosotros hemos comido en dos ocasiones en esta agradable terraza a las afueras de Ossa de Montiel. Atención personalizada, buenas carnes y raciones muy generosas. No se puede pedir más. Perdón sí, de postre una torrija, no he visto nunca una cosa igual.

En toda la zona hay cientos de casas rurales, apartamentos, hoteles, campings para alojarse. Nosotros hemos alquilado un tranquilo apartamento en la población de ruidera. Sencillo, completo y situado a 5 minutos caminando del pueblo y las lagunas. No se puede pedir más. El apartamento se llama Mi ruidera.




























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