martes, diciembre 14

EL PODER DEL MARKETING DEPORTIVO

 



El mundo del Marketing, como el ojo de "Saurón",  ha puesto la mirada en el mundo del deporte. En los últimos años un gran número de personas en todo el mundo se han comprado unas zapatillas de "running", "trail" o de padel y se han lanzado a la practica deportiva. Esto nos lleva a la eclosión de cientos de competiciones donde se aglutinan más de treinta mil personas, como en la maratón de Valencia o New York, llegando casi a las cuarenta mil personas en la maratón de Madrid. Cada mes de enero comienza la operación "polvorón" donde miles de personas se apuntan a un gimnasio o un centro de entrenamiento personal para tratar de solucionar los "desaguisados" de la navidad. Los niñ@s tienen que estar en su equipo de futbol, gimnasia rítmica, natación, sincronizada y en muchos casos en varias actividades extraescolares a la vez. Y así puedo seguir relatando el crecimiento exponencial en que se ha visto envuelto el mundo del deporte. 
El anuario de estadística deportiva de 2020 habla de una inversión  media por español de casi tres cientos euros al año. Esta se centra principalmente en la participación de centros y servicios deportivos. Pero no recoge el dinero que nos gastamos en el material o equipación para esa práctica. Por todos es conocido en el mundo del marketing la frase: "si no existe la demanda, tendremos que crearla". Pues bien, cientos de pruebas deportivas a precios desorbitados, oferta de productos para entrenar en casa, gimnasios, centros de entrenamiento, actividades deportivas  extraescolares para niños, junto con equipos deportivos federados, proliferan en momentos puntuales como el mes de enero (el momento de las nuevas propuestas para el año).
Y no solo nos quedamos en la gran oferta de pruebas deportivas, sino que ahora para salir a correr necesitamos: reloj de última generación, una banda de pulso, un medidor de potencia, unos auriculares bluetooth sincronizados con spootify, las últimas zapatillas de running y la equipación con los colores de moda. 
Y yo me pregunto ¿Todo esto es necesario?. Realmente necesitamos tanto para estar en forma, cuidarnos la salud y pasar un rato agradable con amig@s. Llega la hora de pedir consejo a nuestra psicóloga para que nos de algunos consejos interesantes para afrontar este "tsunami" de oferta de productos, modas y competiciones que nos hacen unas redes sociales un poquito mas "fit".  No dejemos que la fiebre del marketing deportivo se apodere de nosotros. No necesitamos tener las últimas y carísimas zapatillas de trail para disfrutar de nuestra actividad favorita. Ahora os dejo con Marisa que como siempre nos aporta una perspectiva saludable y equilibrada a la hora de afrontar estas situaciones. 




EL PODER DEL MARKETING DEPORTIVO

Hoy por hoy la práctica deportiva goza una importante dimensión social: tiene una parte positiva, pues la actividad se relaciona con una vida saludable y unos valores determinados.

La parte negativa quizás es que se están creando nuevas necesidades de consumo y negocios no demasiado bienintencionados alrededor de esta realidad. Este interés en los diferentes tipos de actividades deportivas es aprovechado por los medios de comunicación, el gobierno y la industria para garantizarse negocio nacional e internacional.

El mundo evoluciona a una velocidad abismal gracias al mundo virtual y con ello el deporte se diversifica, haciéndose accesible a más gente.

Sin embargo, una vez dentro, y de manera inconsciente, nos dejamos arrastrar para adquirir el último modelo de zapatillas que “te hará volar” o el nuevo reloj Garmin que mide hasta las veces que pestañeas.

El poder del marketing ya no sólo repercute en el material deportivo (ropa, zapatillas, tecnología, gafas…) sino también a nivel competiciones: cada semana podrías apuntarte a una carrera, una travesía, una marcha cicloturista o cualquier otro evento deportivo en tu provincia.

Seamos sinceros. Todos nos hemos dejado llevar por ésta tendencia: hay miles de ofertas atractivas en el mercado y a todos nos ha apetecido copiar al compañero del equipo que se ha comprado el último modelo de gafas súper molonas.

Nuestra pasión al deporte, de mejorar el rendimiento y de batir nuestros tiempos es un elemento que el marketing conoce muy bien. Que nos dejemos llevar de vez en cuando no es bueno ni malo.

Sin embargo, ahora expongo el lago psicológico de este marketing deportivo: si nos dejamos llevar de manera descontrolada, podríamos caer en un círculo vicioso del consumismo: “necesito eso”.

Recordad los slogans que utilizan: “Lo necesitas para mejorar tu rendimiento, serás más rápido, te sentirás bien con tu aspecto, conseguirás asombrar a tus compañeros…”

Aquí lo que están jugando es con nuestra valía, nuestra confianza, e incluso con nuestros valores y principios. Utilizan nuestras emociones y en, momentos de bajón, consiguen que nuestra impulsividad nos ciegue, haciéndonos que nos compremos el último electroestimulador muscular que no vamos a usar en la vida.

Si, el mundo externo nos influye, pero somos nosotros los que decidimos. Por ello es muy importante hacerse unas preguntas antes de comprar cualquier artículo deportivo o inscribirse en la siguiente competición:


¿Lo necesito?

-No, realmente no lo necesito (punto y final, ahí se queda)

-Sí, es un elemento que necesito para la práctica del deporte. Adelante, aunque….mucho cuidado si no es una justificación de nuestra mente….Atento!

-No, pero sí: ok, puede ser un capricho y  con esta respuesta viene otra pregunta. ¿Lo necesitas ahora o podría esperar? A veces, como ya he escrito en unas líneas atrás, compramos por impulsividad, por emoción para llenar vacíos. ¿Qué tal esperar un día a ver si el sentimiento sigue siendo el mismo o si ha cambiado? Y ya, después decides. 


Autocontrol

Vienen épocas especiales y por ello podría ser normal algún gasto inusual para sorprender a tus seres queridos.

Repito, no hay nada bueno ni malo en esto. Simplemente cuestiona tus pensamientos, si tus necesidades vienen desde la carencia, desde la manipulación del marketing, o si son un capricho que quieras darte porque sí.

Quizás incluso sean épocas para inculcar otro tipo de valores que no sean el consumismo sino regalar tu tiempo, preparando y organizando juntos el menú de Noche Buena, pasear por la montaña o de regalar alguna cosa hecha por ti.

No siempre hay que derrochar dinero para hacer felices a los demás o a nosotros mismos.

Simplifiquemos nuestra vida.  A veces, menos, es más.






No dudéis en contactar con esta gran profesional y por supuesto estaremos muy atentos  esperando las siguientes propuestas de Marisa. Aquí os dejo sus datos de contacto para todos los que queráis poneros en contacto con ella. Un saludo. 

Consulta Presencial y Online. Teléfono: 626461756; email:hola@marisarichelle.com    /marisa.richelle.psicologa@gmail.com; www.marisarichelle.com











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