lunes, septiembre 23

CARRERA POR MONTAÑA UN NUEVO PARADIGMA PARA SU CONTINUIDAD



El trail running  se ha convertido en una actividad de moda,  desde 2007 ha sufrido un exponencial crecimiento tanto en la creación  pruebas por toda la geografía española como en su  número de participantes. Esta situación provoca la necesidad imperiosa de un cambio de paradigma en esta nueva forma de acercarnos a la naturaleza y nuestras montañas. Sin un cambio de reglas en la forma en que concebimos “el trail running” se hace insostenible para la naturaleza este ataque masivo al ecosistema.




DESCRIPCIÓN DE LA SITUACIÓN

 Si nos focalizamos en la provincia de Alicante se han creado en los últimos 4 años dos circuitos de carreras por montaña, el primero  con 13 pruebas en el Circuito Trail Marina 2019 (circunscrito a las comarcas de la Marina Alta y Baixa) y 8 pruebas en el “Xicharra Trail” circunscrito a las comarcas del Alcoia y Comptat.  A ello le sumamos una importante cantidad de pruebas que el resto de municipios celebran de forma particular sin estar asociados a ningún circuito específico. Si ampliamos el circulo a la Comunidad Valenciana nos encontramos que una prueba clásica como M.I.M. de Peñagolosa contaba con 500 participantes en el año 2000 a 1500 en la actualidad (teniendo que  entrar en un sorteo para poder acceder a esa plaza).
En el resto del estado español observamos como el  Ultra Pirineus(Cataluña) en 2010 pasa de 400 participantes a los mil de la actualidad (y por que las plazas están limitadas, hay más de 1600 solicitudes). Como referencia internacional  el U.T.M.B  (ultra trail de Mont Blanc) prueba  de culto en el ultra trail mundial cuenta con algo más de dos mil plazas pero unas seis mil solicitudes anuales.  Finalmente como dato final existe ya la solicitud formal para conseguir que el Ultra Trail sea deporte Olímpico.
La ITRA (Asociación de Trail Running Internacional)  presenta  datos de su última asamblea en  junio  de 2017 hay más de 30,000 cuentas ITRA, siete veces más que en el año  2014. Y todos estos datos sin contar con carreras Btt, orientación, senderismo, cazadores, etc., que cada fin de semana compiten por ocupar el tan ansiado medio natural.
Es evidente qe existe un afán creciente por parte de la población española e internacional  en la práctica de este deporte, interés por acercarnos a la naturaleza, superación personal, cambios en los valores deportivos y de forma de vida, etc. Y por otro lado la búsqueda de beneficio económico, desarrollo turístico, prestigio y repercusión de pruebas por parte de clubs, municipios y empresas privadas.
Con este panorama de sobre-explotación del medio, masificación de carreras, distancias cada vez más largas, incursiones en zonas de mayor sensibilidad medio ambiental (parques naturales y nacionales, cimas de montañas, bosque especiales) nos vemos en la obligación de realizar un cambio radical de paradigma para que nuestro deporte perdure. El campo de juego sobre el que se desarrolla nuestro práctica es frágil y ya existen muchas voces que piden un mayor control, reducción e incluso terminar con la práctica de este deporte emergente. Sí queremos que las competiciones por montaña  sigan adelante y continúen evolucionando requiere un cambio radical e inmediato en el paradigma existente.



PROBLEMÁTICA


Encontramos dos variables que condicionan de una forma muy acentuada las carreras por montaña:

1.       Como comentan Jordi Seguí y colaboradores en su estudio sobre la evolución del trail running en España, son los municipios de menos de cinco mil habitantes los que más carreras organizan. De este dato subyace un gran interés turístico de pequeños municipios, generalmente deprimidos poblacionalmente, que buscan poner a su población o comarca en el mapa turístico, dar a conocer su patrimonio natural, incentivar la venta de productos y servicios (generalmente turístico) y porque no decirlo  una buena fuente de ingresos, tanto locales como comarcales.
2.        A ello le sumamos que generalmente  el desarrollo de estas competiciones  comienza con una prueba de recorridos cortos  y en pocas ediciones aumentan las distancias, el número de pruebas con diferentes recorridos  durante el mismo día. Lo que provoca una importante masificación en la zona durante estas jornadas. Otra de las constantes es el aumentar la dificultad técnica y el desnivel acumulado, generalmente de subida, buscando cada vez pruebas más largas, exigentes y técnicas. Siendo este una queja constante de los entrenadores el no poder comparar resultados de la misma prueba en diferentes ediciones y sobre todo la consiguiente búsqueda de terrenos técnicos, abrir nuevas sendas y buscar la pedrera más exigente de la zona.

Ante estos dos factores y  ciertamente podemos añadir muchos más (búsqueda de negocio económico, promocionar las fiestas locales, etc.) nos encontramos con carreras masificadas, en horario nocturno, épocas de primavera y otoño que discurren por terrenos y periodos  vulnerables. Flora y fauna en peligro, duramente castigada por el impacto de estas pruebas. Desgaste de sendas, deterioro de territorios,  una importante generación de residuos  lo que suponen un impacto sobre el medio natural difícilmente recuperable.







HA LLEGADO LA HORA DE BUSCAR SOLUCIONES
Partimos de la necesidad de la regulación por medio de la administración pública de un documento donde se establezcan los parámetros donde se tiene que mover el diseño de estas carreras.  En esta normativa tenemos que poner como eje principal la sostenibilidad, cuidado y respeto por el medio donde nos vamos a mover.  Y en este plan de viabilidad tenemos tres actores fundamentales que tienen que ir de la mano: la  organización, la administración pública y por supuesto los participantes (junto con los acompañantes y espectadores).  Aquí lanzamos algunas medidas que creemos  fundamentales y algunos ejemplos de cómo atender a ellas desde los diferentes actores y fases de la carrera: 


1.      Diseño del trazado:
a.       La organización: Debe comprometerse a que el trazado discurra por sendas y pistas consolidadas evitando la creación de nuevas sendas  que deterioren y desgasten el medio. Facilitar durante la carrera los pasos evitando zonas sensibles. Y tras la carrera comprobar el grado de posible deterioro. Un elemento  importante a la reflexión  será la duración de los recorridos, nos vemos en la obligación de revisar las carreras con distancias muy largas que nos llevan a tener que estar una o varias noches corriendo por este medio alternando el ecosistema existente.  El tercer punto clave  lo encontramos en la época del año en que se desarrollan las pruebas, sería importante  evitar las estaciones anuales con más riesgo sobre la flora y fauna de la zona.
b.       Desde la administración una apuesta interesante será la creación de una red de senderos y pistas autorizadas y la consiguiente comprobación y aprobación de los recorridos propuestos por  las organizaciones. Al igual que proponer con estudios medio ambientales los meses de menor impacto.
c.        Los participantes deberían exigir y solo participar en las pruebas que cumplan con el reglamento. Y durante la carrera evitar salirse del trazado, no realizar recortes, atajos, etc.
2.      Marcaje y balizamiento del recorrido:
a.       La organización está en la obligación de usar marcajes reutilizables, usar material bio degradable. Indicar los tramos sensibles advirtiendo a corredores de las zonas e mayor riesgo de impacto ecológico.
b.       Desde la administración : comprobar que se utilizan materiales reciclados y duraderos para otras competiciones,  la adecuada recogida post-competición.
c.        Los participantes . Solo asistir a carreras que cumplan la normativa.
3.      Tratamiento de residuos:
a.       La organización: Controlar la cantidad de posibles residuos que aporta cada corredor. Facilitar puntos y medios para que estos los puedan dejar. Minimizar la utilización de plásticos y residuos en los avituallamientos. Elaboración de un plan de limpieza y recogida post-carrera
b.       Desde la administración: Control del cumplimiento de la norma y facilitar a la organización los medios para poder recoger esos residuos.
c.        Los participantes : Cada corredor debe ser responsable de sus residuos, plásticos, botellas, papeles. Y debe restituir todos los residuos al terminar la competición. Utilización de vasos o botellas para rellenar.


4.      Información y normativa:
a.       Tanto La organización como la administración deberían publicar datos específicos sobre la carrera, zonas sensibles, información sobre fauna, flora. Informar de las zonas con valores especiales, protegidos, etc. La posibilidad de cobrar un canon ambiental con el fin de reinvertirlo en los posibles perjuicios producidos por la carrera.
b.       Los participantes : Interesarse y conocer la zona, idiosincrasia, flora, fauna, elementos especiales, etc.

5.      Acompañantes, público y transporte, a los tres actores principales debemos añadirle la colaboración de todo el público en general que acude siguiendo estos eventos:
a.       La organización: debe establecer puntos para ver la carrera, zonas habilitadas con contenedores, baños públicos  y promover información de la zona al público.
b.       Desde la administración:  Informar de las zonas con valores especiales, protegidos, etc. Facilitar accesos por médicos públicos en la zona. Habilitar aparcamientos para el acceso de corredores y espectadores.
c.        El público en general:  Debería tratar de acudir a las pruebas usando medios públicos de transporte o compartir entre varios. Usar baños públicos, recoger todos sus residuos. Respetar las zonas acotadas para disfrutar del evento. En definitiva formar parte activa de esta organización.  
6.      Desarrollo e integración del entorno.
a.       Desde la organización y la administración parece fundamental la involucración del pueblo organizador, tanto en voluntarios para la organización y recogida de material como a la hora de fomentar la economía de la zona con productos autóctonos que puedan formar parte de los regalos en la bolsa del corredor.
7.      Responsables, Formación Y Plan Ambiental
a.       Tanto la organización como la administración deben contar con un plan de evaluación ambiental del entorno unido a un equipo de organizadores, técnicos medioambientales que en sinergia sean capaces de organizar, supervisar y revisar el buen funcionamiento de la carrera.
EJEMPLOS DE NUEVOS MODELOS
Como ya hemos comentado la clave se encuentra en involucrar a todos actores que conforman estas pruebas, organizadores, administración, participantes, entidades locales, voluntarios y espectadores.
El mundo del trail running se ha puesto las pilas y las grandes carreras empiezan a preocuparse porque sus pruebas se conviertan en eventos sostenibles. Buena prueba de ello es el trabajo de La transvulcania 2019 en busca del galardón evento sostenible. No solo centrado en medidas promovidas por la organización como sustituir el plástico por material compostable  sino también en involucrar a voluntarios locales  encargados de recogida y reciclado de basura junto a observadores en la prueba preocupados por evaluar los déficits, necesidades y problemáticas.
El cabildo comprometido aumentando el número de puntos de recogida de residuos a lo largo de la competición y facilitando los accesos por medios de transporte público reduciendo así las emisiones de humos.


Otra iniciativa promovida por La presente Federación Española de Municipios y Provincias junto con el Consejo Superior de Deportes, tiene por objeto la promoción y difusión de todas aquellas acciones medioambientales que contribuyan a la protección del entorno y la sostenibilidad en el deporte. A esta propuesta se la conoce como Eventos deportivos sostenibles: Según el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente – PNUMA, un evento sostenible, es aquel evento diseñado, organizado y desarrollado de manera que se minimicen los potenciales impactos negativos ambientales, y que se deje un legado beneficioso para la comunidad anfitriona y todos los involucrados“.
Y finalmente tenemos la propia federación de montaña que publica una guía de buenas prácticas para el desarrollo de carreras.
Como podemos observar la línea de actuación está clara,  eventos sostenibles, con el mínimo impacto sobre el medio ambiente e involucrando organización, administración, entidades locales y participantes.  Pero aún y desde mí opinión nos encontramos en la punta del iceberg, solo los grandes empiezan a tomar conciencia de la sostenibilidad de las carreras por montaña, mientras que los pequeños luchan por sacar a delante sus pruebas  por medio de explotar su entorno natural.  Antes de terminar me gustaría dejar constancia de una posible vía de escape hacia donde nuestro deporte podría avanzar en busca de ese bonito sueño de evento deportivo sostenible.






REFLEXIONES FINALES:
Ha llegado la hora de dejar el modelo de creación y realización de pruebas con fines de desarrollo turístico, beneficios económicos para empresas privadas, clubes, etc. y la realización de pruebas en busca de prestigio y dureza técnica para pasar a  organizar carreras por y para el medio natural.
Se realizan muchas carreras donde los ingresos que se recaudan van destinados a enfermedades de todo tipo, personas del pueblo con necesidades en definitiva algún fin social, nuestra propuesta consiste en que estas carreras a demás de cumplir con parámetros de minimización de daños, lo recaudados revierta en exclusiva sobre el medio, ya sea para mejorar, proteger, repoblar o la medida que los organismos gestores del entorno donde se celebra crean oportuna en cada edición.
En busca de beneficios sí, pero que reviertan en mejorar, repoblar, cuidar y proteger nuestras montañas, sendas y bosques, y no para lucrar los bolsillo o los egos de algunas entidades.
Desde el punto de vista de los corredores, como participantes tenemos la obligación de buscar pruebas comprometidas con el medio ambiente, con cuidar del medio y ser los primeros en levantar la mano a la hora de respetar  y proteger las sendas por donde discurren las carreras. Evitar pruebas donde lo único que se prima es la distancia, los desniveles, la exigencia técnica , dejando de lado el entorno y el respeto a la montaña. Esto puede suponer que se reduzcan el número de participantes, de carreras, de duración de las mimas, pero a cambio obtenemos pruebas acorde al modelo sostenible y duradero que debemos buscar.
Queda mucho trabajo que realizar pero entre  todos haremos de este deporte una fantástica vía de acercarnos y conocer nuestras montañas y bosques, tanto ahora como dentro de 100 años.



1 comentario:

Gaviota dijo...

Buenos días:

Gracias por el artículo. Muy interesante y muy necesario para empezar a movilizar conciencias, de cara a, como apuntas, hacer este deporte y su ámbito natural sostenible.

Soy de la opinión de que "las cosas están para usarlas" y no creo que tuviera sentido medidas drásticas que impidan acercarse a la montaña o practicar un deporte (ambas cosas muy necesarias en la sociedad urbanita, estresada y sedentaria en la que vivimos). Sin embargo, como indicas, hay que velar por la sostenibilidad de nuestra naturaleza y eso implica la necesidad de regular un sector como el trail running cada día con más usuarios.

En línea con lo que dices en tu artículo, creo que es esencial establecer un marco normativo a nivel nacional serio y elaborado por profesionales, que regule de forma homogénea y completa la organización de carreras para no dejar en manos de la voluntad y sapiencia de los organizadores la toma de estas medidas. En mi experiencia, hoy por hoy, cada carrera establece sus criterios, siendo de lo más heterogéneos y la mayoría de veces demasiado laxos. Adicionalmente, creo que este marco normativo debe ir acompañado de la debida divulgación y, desgraciadamente, de un régimen sancionador.

Termino con una reflexión muy simple pero que pese a eso no entiendo porque todavía no ha calado suficientemente... ¡¡¡los papeles (ni las colillas) no se tiran al suelo!!! Por favor, carreristas, organización, caminantes, playeros, transportistas, niños etc, no tiremos la basura al suelo. En la montaña genera un perjuicio enorme para la flora y fauna así como para la protección contra incendios. En los mares, se añade un riesgo para la salud alimenticia. En las ciudades conlleva riesgos de salubridad y riesgo de accidentes. Y en todas partes, implica un claro desprecio por los demás (resto de usuarios y profesionales de limpieza) y una evidente falta de agradecimiento por lo mucho que tenemos.

Un abrazo

MPA