
En este entorno se encuentra el Castañar de la Rosandrá, uno de los bosques más singulares de la zona por la presencia de castaños centenarios que conviven con encinas, robles y pinar de repoblación. Su origen se relaciona con antiguos aprovechamientos de fruto y madera, y hoy constituye un ejemplo de masa forestal que ha perdurado gracias al clima fresco y a los suelos fértiles de este sector de Sierra Nevada. A medida que se asciende hacia los Horcajos y el Refugio de las Chorreras, el paisaje se abre hacia laderas más altas, donde el bosque deja paso a pastizales de montaña y claros desde los que se domina todo el Marquesado, con vistas amplias que abarcan la Calahorra y toda la cuerda almeriense de la Sierra Nevada. No me olvido de una de las mejores vistas del Picón de Jerez, primer tres mil de la sierra.
La ruta, situada en un entorno de gran valor paisajístico y ecológico, combina la frescura del castañar con la sensación de alta montaña que ofrecen las cotas próximas al Puerto de la Ragua. Es un recorrido que permite comprender la transición natural de estas laderas norte: un territorio donde los bosques tradicionales, los barrancos y las zonas de pasto se suceden bajo la presencia dominante del Morrón del Mediodía y el resto de cimas. La ruta tiene un buen componente de subida, aunque técnicamente es bastante asequible. No olvides llevar gps, la ruta no está marcada como tal.
Recuerda: Esta ruta tiene un especial interés y encanto en los meses de otoño, los colores rojizos se apoderan de los castaños y robles dando un toque muy especial.
DIFICULTAD TÉCNICA: Media-Baja. No hay pasos complicados. Pero si tiene un buen ambiente montañero.
Iniciamos la ruta en Aldeire, dejando el coche en la plaza del pueblo, junto a una fuente. Desde aquí comenzamos a ganar altura por el camino adoquinado que se dirige hacia la zona de La Rosandra, avanzando entre pequeñas huertas y casas de campo. El primer tramo nos guía por la Calle Rambla Sevilla, un recorrido que incluso podría hacerse en coche, pero que preferimos realizar desde el propio casco urbano para disfrutar del ambiente del pueblo.
Pronto alcanzamos un cruce donde se separan los caminos que conducen al Castillo de La Cava por la izquierda y a La Rosandra por la derecha. Continuamos hacia esta última opción, cruzando una pequeña plaza con su fuente. Todo el trazado por la zona alta del pueblo sigue un ascenso constante y muy bien señalizado, enlazando con la Calle Antonio Machado, por la que giramos a la derecha siguiendo las indicaciones.
Según vamos subiendo aparecen los primeros castaños monumentales, verdaderos guardianes del camino. El sendero nos acerca posteriormente a la zona recreativa del río, entre árboles de hoja caduca, y pasamos junto al pabellón de deportes para continuar por la carretera. Un poco más arriba alcanzamos el desvío hacia un camino que discurre paralelo al cauce del río, avanzando entre almendros.
Junto al pabellón nace también una pista ascendente que conduce directamente a La Rosandra, rodeada de castaños impresionantes. Tras un tramo agradable llegamos finalmente al área recreativa, un lugar amplio, fresco y perfecto para iniciar aquí la ruta si se prefiere. Desde este punto parte un sendero en ascenso con el imponente Morrón del Mediodía siempre de frente.
Proseguimos por una pista de tierra muy cómoda, cruzando un puente flotante perfectamente acondicionado.
El ascenso continúa entre castaños centenarios hasta que, tras aproximadamente una hora de marcha, alcanzamos un cruce que ofrece la opción de regresar hacia el pueblo o continuar subiendo. Elegimos seguir hacia el Refugio de las Chorreras.
Al llegar a la zona de Los Horcajos, tomamos un sendero más empinado que nos guía directamente hacia el cortafuegos.
Este tramo se endurece considerablemente, salvando desnivel de forma constante con la cima del Morrón cada vez más cerca. Tras superarlo, el sendero suaviza y nos lleva hasta el collado del Sureste, punto clave donde podemos optar por subir a la cumbre o desviarnos a la izquierda hacia el refugio.
En unas dos horas de ruta alcanzamos el collado y decidimos continuar hacia el Refugio de las Chorreras. A pocos metros por encima aparece una formación rocosa, y justo debajo se encuentra el refugio, en muy buen estado, equipado con chimenea y literas.
Aquí también encontramos varias chorreras de agua donde es posible recoger agua fresca. Desde la misma puerta sale el PR que desciende hacia Aldeire.
Antes de iniciar la bajada, realizamos un pequeño desvío para visitar una cascada helada, una de las chorreras que da nombre a la zona. Tras disfrutar del entorno regresamos al refugio y comenzamos el descenso por una vereda muy clara que atraviesa un hermoso pinar, llevándonos de vuelta a la base del cortafuegos.
REGRESO A ALDEIRE 02:30 HORAS
Bajo el refugio tomamos un sendero en descenso que nos lleva por un preciso bosque hasta situarnos en el cruce justo al inicio del cortafuegos.
Enlazamos con una cómoda pista de tierra que nos hace pasar por un preciso rincón donde vemos varias secuoyas. Tenemos que ir atentos para tomar una senda que deja la pista y nos lleva de una forma más directa a la entrada del pueblo.
Tras este último tramo, solo queda seguir el asfalto hasta la plaza donde dejamos el coche.
Es una ruta larga, cercana a los 17 km y con un desnivel superior a 800 metros, que combina la belleza del castañar bajo con el ambiente de alta montaña de la zona del refugio y las chorreras. Un recorrido exigente físicamente, que requiere cierta experiencia y buen manejo del GPS, pero repleto de rincones con encanto y grandes contrastes.


























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