El Pico Javalambre, con sus 2.020 metros, es la cota más representativa de la sierra que lleva su nombre y una referencia visual desde buena parte del sur de Aragón. El término “Javalambre” podría tener un origen prerromano o árabe, vinculado a antiguas denominaciones del territorio. Muy cerca se alza el Alto de las Barracas o Cerro Calderón, con 2.019 metros, considerado el techo de la Comunitat Valenciana. Su nombre hace referencia, según diversas interpretaciones, a antiguas construcciones pastoriles o refugios vinculados a la actividad ganadera tradicional.
El entorno que rodea estas cumbres es amplio y poco humanizado, dominado por extensos pinares de pino albar y pino silvestre, sabinares rastreros en las cotas más altas y pastizales de montaña adaptados a inviernos duros y prolongados. La flora de alta montaña se mezcla con matorral almohadillado y especies resistentes al viento y a las heladas. En cuanto a fauna, es frecuente la presencia de ciervo, corzo, jabalí y zorro, además de rapaces y aves forestales que encuentran en estos bosques un hábitat idóneo.
En las laderas de Javalambre se ubica la Estación de Esquí de Javalambre, una de las dos estaciones del sistema Aramón en la provincia de Teruel, que dinamiza la economía de poblaciones cercanas como Camarena de la Sierra, La Puebla de Valverde o la propia Manzanera, ya en la vertiente aragonesa. Son pequeños núcleos de montaña que mantienen una fuerte identidad rural y que han encontrado en el turismo activo y de nieve un complemento a las actividades tradicionales.
La ruta circular desde el Refugio Rabadá y Navarro es un itinerario largo y exigente, con aproximadamente 24 kilómetros de recorrido, que combina amplias pistas, sendas de montaña y tramos sin traza evidente, especialmente en zonas boscosas. Por ello, es muy recomendable el uso de GPS, ya que existen sectores donde la orientación puede resultar compleja. Se trata de una jornada completa de montaña, ideal para senderistas experimentados y bien preparados físicamente, que quieran enlazar en una misma salida dos de las cumbres más emblemáticas del este peninsular en un entorno de gran amplitud paisajística y carácter plenamente montano.
Recuerda: La ruta requiere senderistas con experiencia y en invierno puede estar nevada. Ajustar los tiempos a la condición de cada uno.
DIFICULTAD TÉCNICA: Media. Si no hay nieve no hay pasos exigente. Recuerda que es una ruta de alta montaña con meteorología cambiante y hay varios tramos sin senda evidente.

Ascendemos por una pista ancha que sale desde el refugio y que termina enlazando con la carretera de acceso a la estación de esquí.
Seguimos por el asfalto y a pocos metros tenemos que adentrarnos en el bosque, este sendero en el inicio no está muy bien señalizado, pero pronto comenzamos a ver hitos y un pequeño sendero que, sin perder altura, avanza por el bosque.
Seguimos progresando hasta tomar un cruce a la izquierda donde enlazamos con el GR-10, y desde ahí continuamos el ascenso, dejando la pista a nuestra izquierda.
El ascenso discurre en paralelo a la estación de esquí hasta llegar, aproximadamente en una hora, a la zona de antenas situadas en la parte alta del cerro. Antes pasamos por unas antenas enormes y seguimos por pista asfaltada hasta llegar a la zona del geodésico.
Encontramos bastante viento y algo de nieve, por lo que hacemos una pequeña parada antes de continuar por la pista asfaltada en dirección al Collado del Prado.
Seguimos una pista asfaltada bastante cómoda que avanza sin a penas desnivel.
En el collado nos desviamos a la derecha por una pista durante unos metros, hasta enlazar con un sendero poco definido a la izquierda que conecta con un pequeño barranco. Desde ahí encontramos ya una senda más clara y comenzamos el descenso desde la zona alta del Javalambre.

Llegamos a un abrevadero. Es importante mantenerse en la parte izquierda del barranco, a media altura, ya que existen varios senderos que descienden por el interior y no conducen a nuestro objetivo.
El sendero gira hacia la izquierda, alejándose del barranco, y discurre por una zona muy abierta salpicada de sabinas rastreras, en un paraje muy agradable.
A continuación afrontamos un tramo de continuos sube y baja, con la senda poco definida y un sector de pedrera en descenso fácil que nos lleva hasta otro pequeño barranco y, posteriormente, hasta un pozo.
En el laguito giramos a la derecha para tomar el sendero de bajada y comenzar después una subida progresiva hacia el Cerro del Aguilar. Se trata de una cima bastante despejada. Desde arriba tenemos buenas vistas del objetivo principal. Descendemos nuevamente para enlazar con la traza de subida que nos conducirá hasta el vértice geodésico final.
Desde el cerro descendemos hasta el Collado del Buey. Nos acercamos de nuevo hacia la zona del refugio y desde ahí afrontamos la última subida, de menos de un kilómetro, hasta el Pico Calderón o Alto de Barracas.
El recorrido hasta este punto es espectacular y muy agradable.
Regreso al refugio 03:00 horas
Desde la cima tomamos una trocha de bajada poco definida. Es importante el uso del GPS. Enlazamos después con una pista ancha que seguimos brevemente hasta volver a tomar un descenso por una pinada bastante inclinada.
Este tramo fuera de pista nos lleva hasta otra pista ancha, donde giramos a la derecha en dirección a la Fuente de la Miel.
Llegamos a esta fuente tras aproximadamente 16 kilómetros de recorrido. Hacemos una pequeña parada antes de continuar. Es un lugar muy agradable, con zona de barbacoa y rodeado de una bonita pinada.
Desde aquí una pista cómoda enlaza con la Fuente de Matahombres, otra área recreativa con barbacoas, albergue y balsa de agua, un sitio muy interesante para pasar el día.
Continuamos ahora por pista unos metros hasta enlazar con un sendero que nos lleva en dirección al collado del prado.
Finalmente enlazamos nuevamente con el GR-10. Desde aquí tenemos buenas vistas de la estación de esquí y de todas las montañas que hemos recorrido.

Nos restan los últimos dos kilómetros siguiendo las marcas del GR hasta salir a una pista junto a un corral con ganado. Allí encontramos el indicador que, a la derecha, nos conduce en el último kilómetro hasta el refugio.
Finalizamos la jornada tras aproximadamente 6 horas y 50 minutos, con una subida exigente en el tramo final siguiendo el GR hasta el refugio.
Una ruta muy interesante que combina la cima del Pico Javalambre y la del Alto de Barracas, en un terreno poco frecuentado y muy adecuado para montañeros con experiencia.
Es fundamental llevar GPS y, sobre todo, tiempo suficiente para disfrutar plenamente de la jornada.






























No hay comentarios:
Publicar un comentario