La Sierra de las Nieves se extiende en el sector occidental de la provincia de Málaga, formando un macizo montañoso singular entre la Serranía de Ronda y el valle del Guadalhorce. Su enorme valor ecológico y paisajístico motivó su declaración como Reserva de la Biosfera en 1995, un reconocimiento que culminó en 2021 con su nombramiento como Parque Nacional, convirtiéndose en uno de los espacios protegidos más importantes del sur peninsular. Municipios como Yunquera, Tolox, El Burgo, Parauta o Istán mantienen una relación histórica muy estrecha con este territorio, que ha condicionado su forma de vida durante siglos.
Uno de los grandes rasgos distintivos de la Sierra de las Nieves es su vegetación. Aquí se encuentra la mayor masa mundial de pinsapo (Abies pinsapo), una conífera relicta de las glaciaciones que encuentra en estas montañas unas condiciones únicas de altitud, humedad y orientación. Junto a los pinsapares aparecen extensos bosques de quejigos, robles, encinas y alcornoques, además de arces, tejos y un sotobosque muy diverso que cambia notablemente con la estación. Esta riqueza vegetal sustenta una fauna igualmente destacada, con presencia de cabra montés, corzo, jabalí, zorro y aves rapaces como el águila real o el buitre leonado.
En este entorno se alza el Peñón de los Enamorados, una de las cumbres más reconocibles del sector de Yunquera, con una altitud aproximada de 1.775 metros. Su silueta rocosa, visible desde numerosos puntos de la sierra, ha dado lugar a distintas interpretaciones populares sobre el origen de su nombre, vinculadas a leyendas locales y a la forma del propio peñón. Más allá de la toponimia, se trata de una elevación estratégica que ofrece amplias vistas sobre los pinsapares, los valles interiores y buena parte del relieve occidental malagueño.
La ruta se puede complementar con la visita a la Yunquera, uno de los pueblos más representativos de la Sierra de las Nieves. Situado a los pies del macizo, conserva una fuerte identidad ligada al aprovechamiento forestal, la ganadería y, en las últimas décadas, a un turismo de naturaleza cada vez más comprometido con la conservación del entorno. Su caserío blanco, su tradición cultural y su cercanía a algunos de los mejores pinsapares de la sierra lo convierten en un punto clave para conocer este espacio protegido.
El recorrido al Peñón de los Enamorados por la Cañada de la Perra desde el Mirador de Caucón es una ruta exigente, tanto por el desnivel acumulado como por la variedad del terreno, que alterna sendas, zonas pedregosas y tramos más abiertos de montaña. Es un itinerario que requiere experiencia previa en montaña, buena condición física y una correcta planificación. En los meses de invierno no es raro encontrar nieve o hielo en las cotas altas, lo que incrementa notablemente la dificultad y obliga a extremar las precauciones. A cambio, la ruta ofrece una inmersión completa en uno de los paisajes más emblemáticos y salvajes de la Sierra de las Nieves.
Recuerda: La ruta requiere senderistas con experiencia y en invierno puede estar nevada. Ajustar los tiempos a la condición de cada uno.
DIFICULTAD TÉCNICA: Media. Si no hay nieve no hay pasos exigente, tan solo una pequeña trepada para subir a la cima.
Llegamos al mirador de Caucón, con un día muy cerrado, con niebla y bastante humedad. La vegetación se presenta muy frondosa y el ambiente es plenamente invernal. Desde el mirador avanzamos unos pasos, ya que desde este punto tenemos dos opciones claras de recorrido.
Nada más iniciar tenemos un cruce la opción de subida marcada como pr y subir por el Tajo de Caina, acceso a la caña de la perra. Nosotros optamos por esta opción, aunque con una pequeña adaptación. En luegar de subir directamente hacia la chimenea, por donde teníamos previsto subir inicialmente, y debido a lo lluvioso del día descartamos esta opción. Decidimos continuar por el cordal, ganando altura de forma progresiva y evitando así los pasos más comprometidos de trepada. Así evitamos la chimenea de trepada. Hay un sendero bien sencillo que nos permite evitar la chimenea y hoy no es el día. Vamos con la ruta.
Vamos ascendiendo por un sendero bien trazado entre rocas, buscando la cuerda o la parte alta de este cerro. Desde la parte superior, ya con algo de nieve acumulada de la noche anterior, comenzamos a descender en dirección al collado de la Perra.
Junto a un gran cartel que indica una antigua era donde se cultivaba cereal, el paisaje resulta especialmente llamativo, con una pequeña nevada que realza el entorno. El sendero nos introduce en una impresionante canal, formada por pinsapos de gran belleza.
En este tramo nos encontramos con varios ejemplares de pinsapo de gran porte y muchos años, realmente impresionantes. Conforme vamos ascendiendo dejamos atrás los pinsapos y comienzan a aparecer los quejigos, encaramados a la ladera, desnudos de hojas, ofreciendo una imagen espectacular.
Una vez superada la canal, el terreno se abre en un llano poblado de numerosos tejos. Tomamos el sendero señalizado hacia el Peñón de los Enamorados, tenemos algunos cerros que asoman antes de ver nuestro objetivo, como el Cerro de Bernardo y cerro Alto.
El sendero pierde altura bajando hasta el collado de la Boa. Atravesamos un tramo rocoso y comenzamos una bajada pronunciada junto a un gran tejo, buscando la base de la subida a la cima.
Todo este tramo de aproximación hasta la base está señalizado con estacas de madera. A nuestra izquierda se alza un peñón solitario, que bordeamos por la parte baja, quedando ya claramente identificado el objetivo de la jornada.
Llegamos a un collado a los pies del cerro alto, donde enlazamos con el PR que va del Saucillo al Torrecilla. Aquí giramos a la derecha. El objetivo es el cerro que continúa tras el Cerro Bernardo, hacia el que giramos bruscamente a la derecha, dejando ambos cerros a nuestra espalda y comenzando el ascenso.
Pasaremos junto a la sima del peñón de los enamorados. Seguimos de frente hasta que se abre ante nosotros el cerro objetivo de la jornada.
Desde el collado tomamos una pequeña trocha que asciende hasta situarnos a los pies del Peñón.
CIMA DE LOS ENAMORADOS - MIRADOR DEL CAUCON - 01:20 MINUTOS
Bajamos por el mismo punto y giramos a la izquierda para enlazar con un sendero que discurre por la ladera, dejando el Peñón a nuestra espalda y enlazando con el camino de bajada.
El descenso es muy cómodo y nos lleva por una zona de repoblación de pinsapos, robles y quejigos, que cubiertos de nieve presentan un encanto especial. Algunos ejemplares parecen bastante jóvenes.
Llegamos a un cruce no señalizado, donde debemos girar a la derecha por un sendero bien definido que conduce hacia el aparcamiento. Es importante estar atentos en este punto. La bajada es bastante exigente, con buena inclinación, y requiere estar habituado a este tipo de terrenos, aunque es directa y clara hasta enlazar con el PR que nos lleva al parking.
Durante el descenso pasamos junto a una fuente, la fuente de Juanisco Huelva, todo un descubrimiento, y disfrutamos de un recorrido muy profundo por el interior del pinsapar, ideal para quien quiera conocer mejor este entorno.
Finalmente seguimos el sendero hasta llegar al aparcamiento, completando una ruta muy agradable, con un tramo final especialmente bonito por el interior del pinsapar. Un recorrido intenso pero muy disfrutón, que seguro se queda en la memoria.
Luego podemos visitar la Yunquera, Ronda o cualquiera de los pueblos del valle, todos tienen su encanto, con las casas blancas, calles empedradas encaramadas a miradores.

































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